Garlan ha realizado en sus instalaciones de Ribabellosa dos inversiones por un importe conjunto de 1,2 millones de euros para incorporar nuevas tecnologías a la actividad agraria. Los proyectos han recibido 560.000 euros de financiación pública del Gobierno Vasco a través del programa Handitu Innova.
Las actuaciones están destinadas a mejorar la gestión de los fertilizantes y la recolección de patata mediante agricultura de precisión e inteligencia artificial.
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha visitado este lunes las instalaciones de la cooperativa para conocer ambos proyectos.
Inteligencia artificial para recoger patata
Una de las inversiones corresponde a una cosechadora de patata equipada con inteligencia artificial. Según el Gobierno Vasco, esta tecnología permite aumentar la precisión durante la recolección y reducir las pérdidas y los daños que puede sufrir el producto durante el proceso. La incorporación de este equipo supone trasladar herramientas de digitalización e inteligencia artificial directamente a una de las tareas habituales de las explotaciones agrícolas.
Abonado de precisión
La segunda actuación consiste en una instalación para mezclar abonos orgánicos, acompañada de equipos de abonado de precisión. El objetivo es ajustar mejor la aplicación de las enmiendas orgánicas y mejorar la gestión de nutrientes y el aprovechamiento de los recursos. El sistema busca también reducir el consumo de insumos y contribuir a conservar la calidad de los suelos.
«La innovación tiene que llegar al campo y traducirse en soluciones concretas que mejoren el trabajo y la rentabilidad de nuestras explotaciones», ha señalado Barredo.
Una cooperativa con más de 750 socios
Garlan es una cooperativa de segundo grado que agrupa a diferentes cooperativas alavesas y que este año cumple 40 años. Cuenta con más de 750 socios y una facturación superior a los 120 millones de euros anuales. Su actividad se centra principalmente en la comercialización de cereal, patata, legumbres y forrajes y, según los datos facilitados por el Gobierno Vasco, alcanza más del 80% del suelo agrario útil de Álava.
La cooperativa presta además asesoramiento técnico a sus socios, produce semilla certificada y mezcla y comercializa fertilizantes. También desarrolla proyectos relacionados con el relevo generacional y la incorporación de jóvenes al sector primario.
560.000 euros de ayudas públicas
Las dos inversiones de Ribabellosa cuentan con apoyo del programa Handitu Innova, destinado a facilitar la incorporación de soluciones tecnológicas en explotaciones, cooperativas y otros agentes del sector primario. De los 1,2 millones de euros invertidos, 560.000 euros proceden de financiación pública, alrededor del 47% del importe conjunto de los proyectos.
FOTOGRAFÍA: Irekia
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