Los departamentos de Agricultura del Gobierno Vasco y de las diputaciones forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa han mostrado su rechazo frontal a la propuesta de la Comisión Europea para la futura Política Agraria Común (PAC) post 2027. La consejera Amaia Barredo ha calificado de “inaceptable” el recorte presupuestario planteado y ha subrayado la voluntad institucional de “defender con firmeza el modelo vasco de gestión”.
La propuesta europea prevé una reducción de más del 20 % de los fondos destinados a la PAC, así como recortes en la cofinanciación de determinadas intervenciones del segundo pilar. Para las instituciones vascas, este planteamiento “debilita la soberanía alimentaria de la UE”, pone en riesgo su papel como potencia exportadora y vulnera competencias clave de Euskadi.
Descontento generalizado en el sector agrario
Amaia Barredo ha destacado que el sector agrario europeo se encuentra en un momento de “crispación y enfado”, sin un marco estable de planificación. “No se puede pedir más esfuerzo a agricultores y ganaderos mientras se les reduce la financiación”, ha señalado.
Además, ha denunciado que la propuesta de agrupar políticas agraria, rural, pesquera y de cohesión en un único fondo estatal no respeta el principio de subsidiariedad ni la distribución competencial de Estados con estructuras autonómicas como España.
Euskadi exige una PAC con autonomía y fondos propios
Desde el Gobierno Vasco y las Diputaciones se solicita:
- El mantenimiento de la actual asignación financiera.
- La articulación de la PAC como política propia y diferenciada.
- Bolsas financieras específicas por región para adaptar las intervenciones a cada realidad agraria.
Barredo ha recordado que, en la anterior reforma, ya se establecieron excepciones para regiones como Flandes o Valonia, lo que demuestra que es posible un trato diferenciado. “Esa referencialidad puede servirnos de base para defender nuestra capacidad regional de gestión”, ha dicho.
Una propuesta que complica la gestión y no simplifica
La consejera también ha criticado que el planteamiento de Bruselas va “en contra de la simplificación administrativa” que proclama. “La experiencia del actual PEPAC demuestra que una gestión conjunta y centralizada multiplica la complejidad en lugar de reducirla”, ha afirmado.
Por último, ha defendido mantener la PAC dentro de los actuales fondos estructurales, con el diseño de políticas adaptadas a Euskadi, respetando sus competencias y reforzando la inversión en el medio rural.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


