El Parque Natural de Aizkorri-Aratz acoge esta semana una jornada técnica en el marco del proyecto europeo SOLPYR, una iniciativa en la que participa el centro tecnológico Neiker, junto a otras entidades europeas, con el objetivo de conocer, estudiar y proteger los suelos de montaña frente a los efectos del cambio climático, la erosión y la pérdida de biodiversidad.
La jornada reúne a investigadores, técnicos forestales, representantes institucionales y especialistas en gestión ambiental que trabajan en distintos espacios naturales de Euskadi y de otras regiones europeas con ecosistemas similares.
Entre los temas de debate destacan la armonización de metodologías para cartografiar los suelos y determinar su vulnerabilidad, así como la elaboración del Plan de Acción para los Suelos de Pirineos, que establece una estrategia común para proteger este recurso a escala transfronteriza y se apoya en los resultados de siete talleres de co-creación realizados en las distintas regiones pirenaicas.
Visita a los suelos de montaña
La jornada práctica se desarrolla en el Parque Natural de Aizkorri-Aratz, con el objetivo de que las personas participantes puedan realizar el itinerario edáfico de Urbia, a la vez que lo analizan, discuten y disfrutan. Durante el recorrido se mostrarán perfiles y cortes de suelo, así como puntos de interés geológico y cultural, que permiten comprender cómo se han formado estos suelos y cuál es su papel en el ecosistema y en las actividades humanas que dependen de ellos.
Asímismo, mediante presentaciones de la Parzonería Mayor de Gipuzkoa y Araba y de Neiker, se explicará cómo se gestionan los montes y los suelos en la zona, y cómo se valoran los recursos de pastoreo, para entender su papel en el ecosistema y en las actividades económicas locales.
«A lo largo del itinerario, se analizarán cortes y perfiles de suelo, teniendo en cuenta factores como el material geológico subyacente, el clima, la vegetación o los distintos usos del terreno, desde la actividad pastoril histórica hasta el senderismo actual, que influyen en la formación y conservación de estos suelos», señala Ainara Artetxe, investigadora del Departamento de Conservación de Recursos Naturales de NEIKER.
Herramientas de conocimiento armonizadas
De manera paralela, en el marco de SOLPYR, se trabaja en la elaboración de un mapa armonizado de clasificación de los suelos del Pirineo y en el desarrollo de una metodología compartida para inventariar y cuantificar su degradación. Estas herramientas surgen de la necesidad de disponer de información fiable y comparable en todas las regiones pirenaicas, ya que los problemas de los suelos de montaña son, en gran medida, compartidos -como la erosión, la compactación o la pérdida de materia orgánica- pero no siempre se miden de manera uniforme.
La investigadora afirma que “compartir y consensuar la forma de trabajar es el primer paso para avanzar en la obtención de resultados comparables que después permitan identificar las áreas más vulnerables o los factores determinantes y orientar medidas y decisiones transfronterizas para la conservación de los suelos pirenaicos”.
Este trabajo técnico centrado en la cartografía y en la medición, se enriquece por medio de la incorporación de una dimensión de sensibilización ciudadana, con materiales educativos y recorridos divulgativos que permiten a excursionistas, senderistas, deportistas, ganaderos y gestores conocer y valorar los suelos sobre los que se desarrollan sus actividades, vinculando a la población y a tomadores de decisión directamente en la conservación de los ecosistemas de montaña.
Todo este trabajo, enmarcado en el proyecto SOLPYR que cuenta con el apoyo de la Unión Europea a través del Programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027), permite impulsar iniciativas transfronterizas de investigación, gestión y sensibilización sobre los suelos de montaña, garantizando que las acciones llevadas a cabo tengan un alcance coordinado y efectivo en todo el Pirineo.
FOTOGRAFÍA: Neiker


