El diputado general alavés, Ramiro González, ha reclamado este martes que las instituciones tengan “voz y capacidad de decisión” a la hora de hacer uso de los edificios religiosos del territorio, habida cuenta de que «hemos aportado unos 50 millones de euros solo a la Catedral de Santa María, y de esta cantidad, prácticamente la mitad la ha aportado la Diputación; y además hacemos un esfuerzo para el mantenimiento del patrimonio religioso, un esfuerzo considerable para el conjunto de la sociedad alavesa«.
Se pronunciaba así el dirigente foral al hilo de la polémica suscitada por la supuesta negativa de la Diócesis de Gasteiz a permitir la grabación de escenas de la película Sacamantecas, que el director David Pérez Sañudo rueda estos días en Vitoria, en Santa María y también en la iglesia de San Miguel.
Desmentido del Obispado
Ya la alcaldesa de Gasteiz, Maider Etxebarria, calificó de «lamentable» la semana pasada esta situación, si bien desde la Diócesis se niega que haya habido veto alguno. El vicario general y responsable de patrimonio de la Diócesis, Carlos García Llata, desmintió «categóricamente» las acusaciones y señaló que los productores del filme, basado en los crímenes que Juan Díaz de Garayo cometió en Gasteiz a finales del siglo XIX, pidieron acceder a los templos en días y horarios de celebraciones religiosas, y que la Iglesia ofreció localizaciones alternativas.
En todo caso, Ramiro González cree que el esfuerzo público hacia el patrimonio de la Iglesia «tiene que revertir a la sociedad, respetando por supuesto el uso religioso. Tiene que haber un uso religioso, pero también cultural, a través del diálogo entre la Iglesia y la administración; cuando se están invirtiendo cantidades tan importantes las administraciones tenemos que tener voz y capacidad de decisión en el uso de estos edificios», ha insistido.
El diputado general ha puntualizado además que esta «reflexión» suya no es de hoy, no es por el Sacamantecas, es algo que viene de antes«.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



