Fundación Vital y la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia de Álava (ACABE) presentan Yo te veo bien, un proyecto educativo para concienciar sobre los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en la juventud, romper estigmas y mirar más allá de la apariencia mediante señales de alarma y reflexión crítica.
La iniciativa ha sido presentada por Elsa Fernández, representante de la asociación ACABE Álava; y Arantxa Ibañez de Opacua, directora de Vital Fundazioa.
Un enfoque que va más allá del peso
Durante años, la imagen pública de los TCA se ha asociado a la delgadez extrema y la anorexia. El proyecto visibiliza otras realidades frecuentes —bulimia, trastorno por atracón, y problemáticas emergentes como vigorexia y ortorexia— y subraya que el peso no define un TCA; lo hacen las conductas y el sufrimiento que generan.
Mensaje central: detenerse en los pequeños detalles
El lema invita a mirar más allá de lo visible y atender a pequeños signos que pueden alertar de un TCA. También interpela a una cultura de autoexigencia alimentada por frases motivacionales que, sin una reflexión sobre su propósito, pueden llevar a dinámicas dañinas.
Un vídeo para trabajar en el aula
El proyecto incluye un vídeo didáctico protagonizado por perfiles diversos (sin “cuerpo típico” de TCA) para reforzar la idea de que cualquier persona, sea cual sea su género, edad o complexión, puede padecer uno. El material se utilizará como unidad didáctica en centros escolares de todo el territorio.
Guía práctica para tutorías y dinámicas
La propuesta se completa con una guía didáctica para abordar los TCA en las aulas mediante bloques temáticos, actividades de autoconocimiento y dinámicas de reflexión, especialmente en tutoría. El enfoque promueve metas y hábitos saludables desde la realidad, la flexibilidad y la amabilidad hacia uno/a mismo/a.
Cierre que apela al diálogo
El mensaje final —“Yo te veo bien, pero, ¿cómo estás?”— reivindica la empatía, la comunicación y el acompañamiento frente a la hiperconexión y la positividad selectiva de redes sociales.
FOTOGRAFÍA: Fundación Vital Fundazioa


