Adif AV da impulso a la nueva Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria al licitar por un importe de 439,2 millones de euros la construcción de un primer tramo de su trazado, a través de un proyecto que incorpora la innovadora tecnología BIM (Building Information Modeling) por sus ventajas en ahorro de costes, aumento de eficiencia y sostenibilidad. En concreto, se trata del tramo comprendido entre Pancorbo y Ameyugo, que se extiende a lo largo de 8,4 km.
Respetuoso con el entorno
El contrato contempla la construcción de la plataforma sobre la que se tenderá la línea, de vía doble y ancho estándar y que se integrará de forma respetuosa en el entorno. En paralelo, se adecuará el resto de las dotaciones con las que dicha línea se cruza, como la A-1, que sortea hasta en dos ocasiones.
El proyecto supone un desafío técnico y de ingeniería, ya que el 77% de los 8,4 km de trazado discurre en una sucesión de túneles y viaductos, como el túnel de Pancorbo (4 km), por el que la línea cruza los Montes Obarenes, y el viaducto (1,1 km) que, justo a continuación del túnel, sobrevuela sobre la autovía, la SC-BU-7 y el Arroyo de la Llosa.
Reto constructivo
En este nuevo reto constructivo, la metodología de trabajo colaborativo BIM tiene mucho que aportar. Dadas sus notables ventajas, esta revolucionaria tecnología se ha vuelto una herramienta imprescindible en los proyectos de Adif y Adif AV. “El trabajo colaborativo y el hecho de poder compartir toda la información relativa al proyecto tiene un impacto muy positivo”, destaca Javier Lozano López, subdirector BIM y de Continuidad Digital en Adif Alta Velocidad, en una entrevista publicada en la sección online ‘AbiertoXObras’ de la consultora especializada Espacio BIM -www.espacioBIM.com-. Y es que tal y como menciona Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la mencionada consultora, “BIM permite a Adif centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”.
Se garantizan así óptimos resultados en todas las fases del proyecto, facilitando el intercambio de información, coordinando las diferentes disciplinas, reduciendo la incertidumbre y las posibles interferencias en la fase de obra, así como los costes de operación y mantenimiento.
Licitados para 2026
En paralelo a este nuevo impulso a la LAV Burgos-Vitoria, Adif continúa trabajando en los proyectos de los otros seis tramos en que se estructura esta línea de alta velocidad, con el fin de tener todos licitados en 2026. Se trata de la Variante ferroviaria de Burgos-Valle de las Navas, Valle de las Navas-Piérnigas, Piérnigas-Pancorbo, Ameyugo-Manzanos e integración en Miranda de Ebro y el trazado Manzanos-La Puebla de Arganzón, y La Puebla de Arganzón-Iruña de Oca.
Todas estas actuaciones, que podrán contar con financiación europea, se enmarcan en los Objetivos de Desarrollo Sostenible números 7, 8 y 9, que se orientan al fomento de infraestructuras sostenibles eficientes y de calidad, así como a la contribución al crecimiento económico y la generación de empleo.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


