Tres túneles que suman cuatro kilómetros de longitud y un viaducto de 1,1 kilómetros sobre la A-1, la carretera SC-BU-7 y el arroyo de la Llosa salvarán los montes Obarenes para unir Burgos y Vitoria mediante la alta velocidad, todo un desafío de ingeniería para atravesar el desfiladero de Pancorbo que ya ha dado el primer paso para materializarse sobre el terreno.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible licitará por 363 millones de euros, sin incluir el IVA, y a través de Adif, la construcción de este primer tramo de la Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria que enlazará la Y vasca con la red española de alta velocidad. El tramo entre Pancorbo y Ameyugo suma 8,4 kilómetros de longitud, un 77% de los cuales son tres túneles y otros tantos viaductos.
Un ‘bypass’ en Miranda
Mientras que la unión de la Y con la vía Navarra está atascada por el conflicto entre Araba y Gipuzkoa a cuenta del enlace, que la primera quiere ejecutar en Vitoria y la segunda en Ezkio-Itsaso, la unión con Burgos parece tomar forma. La línea entre ambas capitales sumará 96,6 kilómetros, con un bypass en Miranda de Ebro para poder que los trenes puedan llegar a la estación de esta localidad o circunvalarla.
La línea consta de un total de siete tramos, este de Pancorbo ya en fase de licitación, a los que hay que sumar la variante de Burgos-Valle de las Navas, Valle de las Navas-Piérnigas, Piérnigas-Pancorbo, Ameyugo-Manzanos e integración en Miranda de Ebro y el trazado Manzanos-La Puebla de Arganzón, y La Puebla de Arganzón-Iruña de Oca. La previsión es licitar estos seis tramos en 2026.
El conflicto con Gipuzkoa
En cuanto al enlace con Navarra, los técnicos se están encontrando con la oposición de muchos propietarios de terrenos a permitirles el paso para realizar las catas en la Sierra de Aralar, una solución más compleja y costosa que la de Gasteiz, pero clave para Donostia, más que para Gipuzkoa, por el ahorro de tiempo que supondría a la hora de viajar de Pamplona a San Sebastián. Igualmente crucial es para Araba que el enlace con la comunidad foral se haga por Gasteiz, habida cuenta de que la lata velocidad es una infraestructura llamada a marcar el desarrollo de los diferentes territorios para muchas décadas.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



