El espacio cultural Arkabia, impulsado por Fundación Vital, acogerá el sábado 28 de febrero, a las 20:00 horas, la performance audiovisual en directo Perarnau IV Live feat Drama AV Set, una propuesta que combina música electrónica y visuales manipulados en tiempo real.
Las entradas, con un precio de 10 euros, pueden adquirirse desde este martes tanto en la web oficial de Arkabia como de forma presencial en su sede de la calle Postas 13-15, en Vitoria-Gasteiz.
Música electrónica y visuales en diálogo
La performance reúne sobre el escenario a Perarnau IV (música) y Drama, proyecto visual impulsado por Zahara. Ambos artistas actúan como narradores que dialogan a través del sonido y la imagen, en una pieza donde la improvisación es el eje central.
La música electrónica se entrelaza con proyecciones de cine de archivo y películas de dominio público manipuladas en directo. Drama reinterpreta fragmentos históricos para resignificarlos en la era de la posverdad, mientras Perarnau IV construye capas sonoras que evolucionan y se transforman en tiempo real.
Reflexión sobre la vida contemporánea
La propuesta se presenta como una exploración sobre la condición humana en la sociedad actual. Según los artistas, el espectáculo plantea cómo las personas “nos estamos convirtiendo en fantasmas que vagan por un mundo desconectado de la realidad y que solo siente a través de la pantalla del móvil”.
Durante cerca de hora y media, el público asiste a un diálogo performativo continuo, en el que imagen y sonido reaccionan mutuamente. La experiencia se desarrolla en una sala en completa oscuridad, apenas iluminada por la pantalla, reforzando la inmersión sensorial.
Cada función, una experiencia diferente
La improvisación constante convierte cada representación en un evento único. Música y visuales se influyen de forma recíproca, generando un espectáculo que cambia en cada presentación. Los creadores subrayan que su objetivo es ofrecer una experiencia para ser vivida en el instante, frente a la homogeneización cultural y los formatos estandarizados.
FOTOGRAFÍA: Fundación Vital Fundazioa


