El Mal de Altura Tour de Brutmountains ya tiene su primera cima de más de 6.000 metros. Cuatro integrantes del equipo alavés han coronado el Huayna Potosí, de 6.089 metros, después de una ascensión nocturna sobre nieve y hielo que culminó con la llegada a la arista cimera coincidiendo con el amanecer.
La ascensión supone el primer gran objetivo cumplido de la expedición que Brutmountains desarrolla estos días en Bolivia, donde el equipo se ha propuesto intentar cuatro montañas de más de 6.000 metros en apenas dos semanas.
Tras varios días dedicados a la aclimatación, llegaba el momento de comprobar cómo respondían los alpinistas a una ascensión completa a gran altitud.
Del campo base al campo alto
La actividad comenzó con el ascenso desde el campo base hasta el campo alto del Huayna Potosí. No fue una jornada planteada para forzar el ritmo; el objetivo era llegar en buenas condiciones, descansar, hidratarse y dejar preparado todo el material necesario para el ataque definitivo a la cima.
El día terminó con un atardecer sobre la Cordillera Real boliviana antes de intentar dormir unas horas, pues la alarma estaba programada para mucho antes del amanecer.
A las 2:00, camino de la cima
A las 2:00 de la madrugada comenzó la jornada decisiva. Tras un desayuno rápido, el equipo se colocó los crampones y los frontales y emprendió la ascensión. Por delante quedaban varias horas avanzando durante la noche sobre nieve y hielo, ganando progresivamente altura.
La dificultad aumentó al alcanzar los sectores más técnicos de la montaña. Los alpinistas tuvieron que superar primero la Pala Chica y posteriormente la Pala Grande, dos pendientes de mayor inclinación en las que la progresión exige mantener la concentración en cada paso.
A esas dificultades se sumó la altitud. Al aproximarse a los 6.000 metros, el esfuerzo necesario para continuar ascendiendo aumenta y el ritmo se ralentiza.
Los cuatro, en la cima del Huayna Potosí
El equipo alcanzó finalmente la arista cimera cuando comenzaba a salir el sol sobre las montañas de Bolivia, y los cuatro integrantes que afrontaron el intento consiguieron completar la ascensión. «Primer objetivo cumplido. 6.089 metros. Primer seismil de la expedición y una enorme dosis de confianza para todo lo que está por venir», ha resumido el grupo en sus redes sociales.
Los montañerosd aseguran que las sensaciones continúan siendo buenas después de estos primeros días en Bolivia y que la adaptación a la altitud avanza según lo previsto.
Cuatro seismiles en apenas dos semanas
El Huayna Potosí es solamente la primera de las grandes montañas incluidas en el Mal de Altura Tour. Brutmountains viajó a Bolivia con un objetivo especialmente exigente: intentar encadenar cuatro cumbres de más de 6.000 metros entre finales de julio y mediados de agosto.
Además del Huayna Potosí, el plan de la expedición contempla el Parinacota, de 6.300 metros; el Sajama, de 6.542 metros; y el Illimani, de 6.460 metros.
El equipo afrontaba el reto después de acumular experiencia en expediciones anteriores en el Atlas marroquí, los volcanes de Irán, los Andes ecuatorianos y el Pamir kirguís. Precisamente allí consiguieron en 2025 uno de sus mayores logros hasta ahora, la ascensión al Pico Lenin, de 7.134 metros.
El Mal de Altura Tour continúa
La primera cima supone también una prueba importante de cara a lo que queda de expedición. Brutmountains buscaba que los primeros días en Bolivia sirvieran para aclimatar progresivamente el organismo a la altitud antes de afrontar el resto de objetivos.
Superado el Huayna Potosí, el equipo continuará ahora su recorrido por los Andes bolivianos.
Todavía quedan por delante las montañas más altas previstas en el viaje y las condiciones de la nieve, los glaciares y la meteorología tendrán un papel decisivo a la hora de determinar si pueden completar el ambicioso reto de cuatro seismiles en dos semanas.
FOTOGRAFÍA: Brutmountains



