Como cada 31 de diciembre, centenares de personas han ascendido este miércoles al Gorbea para cumplir con la tradición de despedir el año en la cima más emblemática del territorio. Montañeros alaveses y vizcaínos se han reunido bajo la cruz para brindar y tomar el hamaiketako en compañía de familiares y amigos.

En una jornada de climatología espectacular, sobre un mar de nubes, con un cielo raso y una brisa, heladora pero suave, del suroeste, la jornada se ha desarrollado sin más complicaciones que la evacuación en helicóptero de un montañero lesionado en la vertiente vizcaína.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



