El Pleno del Ayuntamiento de Dulantzi ha aprobado por unanimidad una moción presentada por EH Bildu en la que se reclama a la Diputación Foral de Álava mejoras urgentes en el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), especialmente en lo relativo a la atención en el ámbito rural y durante los fines de semana.
La moción, debatida y respaldada este jueves, afirma que los Servicios Sociales de Base han recibido recientemente instrucciones del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) alertando de las dificultades para encontrar personal disponible para trabajar en el SAD durante los fines de semana. Esta falta de recursos está obligando a limitar los servicios a tareas muy básicas como levantarse, lavarse o acostarse, dejando fuera otras atenciones igualmente necesarias.
Retrasos de hasta 3 meses para acceder al servicio
EH Bildu también advierte en su moción que, debido al volumen de trabajo en el IFBS y al hecho de que una única persona gestiona todos los expedientes, el plazo medio para poner en marcha un nuevo servicio de ayuda a domicilio puede llegar a ser de dos o tres meses, salvo en situaciones de urgencia.
Este retraso afecta gravemente a quienes más lo necesitan, especialmente en zonas rurales, donde acceder a recursos públicos es ya de por sí más complejo. Las consecuencias, apunta la moción, son claras: las personas mayores o dependientes no reciben atención suficiente o tienen que esperar meses para acceder a un servicio esencial.
Llamamiento a cumplir el reglamento municipal del SAD
Por todo ello, el Ayuntamiento de Dulantzi ha acordado por unanimidad instar a la Diputación Foral de Álava a que:
- Garantice un SAD adaptado a las necesidades reales detectadas por las trabajadoras sociales locales.
- Cumpla íntegramente el reglamento municipal que regula el Servicio de Ayuda a Domicilio, especialmente los artículos 4, 6 y 9, que hacen referencia a los objetivos del servicio, sus características y los derechos de las personas usuarias.
- El consistorio recuerda que el SAD es un recurso clave para la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores o dependientes, y que su correcto funcionamiento es esencial para evitar situaciones de desatención o vulnerabilidad.
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