La diputada de Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Álava, Ana del Val, ha comparecido este jueves en las Juntas Generales para dar cuenta de la actuación de la institución en el caso de los presuntos delitos contra la libertad sexual cometidos en las colonias de Sarrea Euskal Udalekuak de Bernedo y relatar todos los hechos que conocen en el Palacio de la Provincia, con los límites que ha impuesto la Fiscalía a la institución. Son ya al menos 18 las denuncias interpuestas ante la Ertzaintza por familias de menores que han asistido a estas colonias.
De la invisibilidad al escándalo
«¿Por qué ninguna institución ha intervenido en todo este tiempo?», se preguntaba el diputado general, Ramiro González, en el pasado pleno de control. Esa pregunta se hace todo el mundo, y lo cierto es que Sarrea consiguió pasar desapercibida en el territorio para todas las instituciones. Según Del Val, la asociación no hizo ninguna comunicación de actividad, como hacen otras entidades públicas y privadas, nunca ha pedido subvención alguna y, en definitiva, no se tenía constancia de su existencia. Bizkaia manejó una queja sobre lo sucedido en Araba y no informó al territorio porque creyeron que lo haría el Gobierno Vasco. Gipuzkoa denunció un caso ocurrido con menores tutelados pero tampoco informó a Araba, y cuando llegó un atestado de la Ertzaintza al juzgado sobre estos hechos este quedó enterrado en un cajón. El Gobierno Vasco ignoraba que existieran estos campamentos de verano. «Ante la gravedad de lo sucedido vemos la necesidad de empezar a trabajar para mejorar los mecanismos de control interinstitucional de actividades privadas«, ha afirmado la diputada.
Sarrea no contesta
Del Val ha asegurado que la Diputación ha remitido a la Fiscalía toda la información de la que dispone, que ha recabado información del Gobierno Vasco y de las otras diputaciones, y que ha pedido explicaciones a Sarrea, por correo electrónico y ordinario, sin haber obtenido respuesta hasta la fecha. «Nuestra prioridad ha sido atender a las familias, conocer la situación y dar respuesta con responsabilidad institucional, siempre con la mayor celeridad posible y teniendo siempre en cuenta el interés superior de los menores», ha asegurado la responsable foral, que ha anunciado además que los servicios jurídicos estudian si cabe la posibilidad de abrir un expediente administrativo sancionador a Sarrea.
El relato de los hechos
Este es el relato de lo sucedido, según la diputada, desde que la Diputación tuvo conocimiento de los hechos:
- A mediados de septiembre reciben en el Instituto Foral de Juventud un mensaje de la madre de una menor, que relataba actuaciones que consideraba inadecuadas. El IFJ le recomendó elevar la queja a los responsables de Sarrea Euskal Udalekuak.
- Al día siguiente la madre llama por teléfono a la Diputación para reiterar su queja, y dada la supuesta gravedad de los hechos, se le recomienda interponer una denuncia ante la Ertzaintza.
- El 25 de septiembre la Diputación recibe dos escritos formales de asociaciones feministas «que narraban hechos muy, muy graves ocurridos en el udaleku», ha señalado la diputada. «Esa tarde nos ponemos en contacto con las familias», ha dicho.
- El sábado 27 de septiembre se reúnen con las mismas para recabar información, prestarles apoyo e invitarles a presentar denuncias en comisaría.
- El lunes 29 se solicita a la junta administrativa de Bernedo la documentación relativa a la actividad del udaleku, y a Sarrea se le pide información sobre la actividad, publicidad, objetivos, presupuesto, seguros o titulaciones del equipo de monitores. Se contactó además con las otras diputaciones y Gobierno Vasco. Bizkaia remitió una queja que había recibido en 2019 y que derivó al Gobierno Vasco. Gipuzkoa informó (un año y nueve meses después) de una denuncia del 3 de enero de 2024 en relación a menores tutelados, actualmente en trámite. El Gobierno Vasco dijo no tener constancia de la actividad de Sarrea.
- El 6 de octubre, el pasado lunes, se vuelve a pedir a Sarrea la documentación por correo postal y mail.
«Siempre tenemos una comunicación fluida y esta vez no ha sido así, es la primera vez que nos ocurre y evidentemente algo ha fallado«, ha concluido Del Val.
FOTOGRAFÍA: Socialistas alaveses



