Un estudio impulsado por el Ayuntamiento de Iruña Oka revela que la demanda de vivienda supera con creces la oferta disponible. El 50% de las personas que buscan una vivienda la necesitan de manera inmediata, y este porcentaje se elevará al 75% en solo dos años. El informe advierte que, si no se actúa con rapidez, muchos vecinos se verán obligados a mudarse a otros municipios.
Una demanda creciente y una oferta insuficiente
El Ayuntamiento llevó a cabo en abril una Consulta sobre Necesidades de Vivienda con el objetivo de conocer las carencias habitacionales de su población y planificar el desarrollo urbanístico del municipio. Participaron 97 personas empadronadas, lo que representa un mínimo de hogares con necesidad real de vivienda, aunque se estima que hay más casos que no quedaron reflejados.
De ellas, el 51,5% tiene 30 años o más y presenta necesidades inmediatas. Otro 44,3%, personas entre 20 y 29 años, necesitarán vivienda a medio plazo. Un 4,1% corresponde a jóvenes de 18 y 19 años, con una previsión a más largo plazo.
Fuerte crecimiento demográfico
La población ha pasado de 2.187 habitantes en 2015 a 3.714 en 2025, lo que supone un incremento del 70% en una década, muy por encima de la media de Álava y Euskadi. Si la tendencia continúa, se estima que en 2030 el municipio alcance los 4.352 habitantes, y en 2040, los 5.000. Este crecimiento genera una presión directa sobre el mercado inmobiliario.
De hecho, el nuevo Plan General de Ordenación Urbana ya contempla la necesidad de construir 786 nuevas viviendas. El estudio estima que harán falta al menos 365 viviendas para 2030, 468 para 2035 y 598 para 2040.
Perfil del demandante
La mayoría de las personas que participaron en la encuesta son jóvenes que viven con sus padres, con estudios y empleo (el 53,2% en Vitoria-Gasteiz), que buscan independizarse. El 70,1% reconoce que se plantearía dejar Iruña de Oca si no encuentra vivienda, lo que supondría un freno al crecimiento local.
El 91,8% de los encuestados desea vivir en Nanclares de la Oca. Un 57,7% prefiere comprar frente a un 17,5% que optaría por el alquiler. En cuanto al tipo de vivienda, el 52,6% solicita vivienda protegida, y el 30,9% no tiene preferencias.
Las tipologías familiares más comunes son hogares unipersonales (32%), parejas sin hijos (32%) y familias con hijos o monoparentales (34%). En cuanto a la antigüedad, el 27,8% quiere viviendas nuevas, aunque la mayoría (70%) lo considera indiferente.
Un mercado inmobiliario tensionado
Pese a que la renta per cápita del municipio está por encima de la media alavesa, el acceso a una vivienda resulta muy difícil. El 74% considera que no hay viviendas disponibles para comprar y el 79% que no hay para alquilar. Las personas encuestadas denuncian precios altos, escasa oferta y viviendas antiguas o con condiciones poco adecuadas.
Desde 2016 no se construyen viviendas protegidas en el municipio, lo que ha agravado la escasez. El informe señala como prioritario retomar la promoción pública para dar respuesta a los jóvenes, familias con menos recursos, personas con discapacidad o víctimas de violencia de género.
Llamamiento a una acción urgente
El estudio municipal concluye que es urgente impulsar la construcción de nuevas viviendas, especialmente protegidas, para evitar la pérdida de población y garantizar el derecho a una vivienda digna. De lo contrario, Iruña de Oca podría ver frenado su desarrollo a pesar de su privilegiada ubicación y crecimiento demográfico.
FOTOGRAFÍA: Ayuntamiento de Iruña Oka


