Los ayuntamientos de Urkabustaiz, Arratzua-Ubarrundia, Aiara, Zuia y Ribera Alta, junto con la Cuadrilla de Gorbeialdea, han aprobado en sus respectivos plenos una iniciativa en la que expresan su rechazo al “despliegue descontrolado” de proyectos energéticos en Álava.
La propuesta, impulsada por EH Bildu, se ha debatido después de conocerse que la empresa Solaria ha solicitado al Gobierno Vasco los permisos administrativos y ambientales para desarrollar 19 nuevos parques solares en el territorio alavés.
19 parques solares proyectados en Álava
Según la información trasladada en los plenos municipales, los proyectos planteados por Solaria suman una potencia conjunta de 923 megavatios, una cifra que supone casi el triple de la capacidad fotovoltaica actualmente instalada en la Comunidad Autónoma del País Vasco. La mayoría de estas instalaciones tendrían una potencia aproximada de 50 megavatios cada una y ocuparían en conjunto alrededor de 1.200 hectáreas, con afección directa en 13 municipios alaveses.
Preocupación por el modelo de desarrollo energético
EH Bildu ha recordado que estos proyectos se sumarían a otras iniciativas energéticas vinculadas a la línea de alta tensión prevista para transportar la energía generada en Álava hasta Zierbena. De materializarse todos los planes presentados por la empresa, Solaria podría llegar a instalar hasta 27 centrales fotovoltaicas en el territorio alavés.
En la moción aprobada se manifiesta el rechazo al despliegue de proyectos energéticos sin una planificación territorial clara y se reclama a las instituciones competentes que analicen el impacto global de estas iniciativas.
Petición de revisión y alegaciones
El texto aprobado también insta al Gobierno Vasco a asumir su responsabilidad en la ordenación del despliegue de energías renovables y a impulsar procesos deliberativos con las instituciones y la ciudadanía. Asimismo, se solicita a las administraciones implicadas que estudien la posibilidad de suspender o revisar el conjunto de proyectos presentados por Solaria.
Por último, la iniciativa anima a las instituciones a colaborar con las juntas administrativas de los pueblos afectados para preparar las alegaciones correspondientes ante la tramitación de estos proyectos energéticos.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


