Los colectivos SOS Margarita y Ekologistak Martxan han iniciado una ronda de contactos con los grupos políticos del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz para recabar apoyos a una moción que reclama la aprobación de una ordenanza municipal destinada a prevenir y corregir la contaminación odorífera en el municipio. La propuesta plantea que la norma se redacte en un plazo máximo de seis meses.
Ambas organizaciones defenderán la iniciativa este viernes en el turno popular del pleno municipal, tras varios meses de trabajo conjunto con juntas administrativas del entorno rural afectado por episodios persistentes de malos olores.
Un problema que afecta a varios pueblos
La iniciativa es fruto de un proceso colectivo desarrollado junto a las juntas administrativas de Ariñez, Lermanda, Crispijana y Margarita, ubicadas junto al polígono industrial de Júndiz, que han trasladado reiteradamente los problemas derivados de los malos olores que condicionan la vida cotidiana en estos núcleos del municipio de Vitoria-Gasteiz.
Según explican los colectivos impulsores, se trata de una situación prolongada en el tiempo que genera malestar vecinal y una creciente sensación de indefensión ante la falta de herramientas normativas específicas.
Impacto en la salud y la convivencia
La contaminación odorífera es una forma de contaminación ambiental con efectos directos sobre la salud y el bienestar de la población. La exposición continuada a malos olores puede provocar estrés, alteraciones del descanso, malestar psicológico y conflictos sociales, afectando de manera especial a personas mayores, niñas y niños y a quienes padecen enfermedades respiratorias o crónicas.
“Los olores no se quedan en el lugar donde se generan; se infiltran en viviendas y espacios públicos y condicionan la vida diaria de comunidades enteras”, señalan desde SOS Margarita y Ekologistak Martxan.
Falta de una ordenanza específica en Vitoria-Gasteiz
Vitoria-Gasteiz carece en la actualidad de una ordenanza específica que regule la contaminación odorífera. Esta ausencia dificulta la prevención, la evaluación objetiva de los episodios y la adopción de medidas correctoras eficaces, según denuncian los colectivos.
La moción propone que la futura ordenanza se elabore mediante un proceso participativo, con la implicación de la ciudadanía, las juntas administrativas, el tejido asociativo y los sectores económicos implicados.
Un mapa municipal de contaminación odorífera
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la elaboración de un diagnóstico exhaustivo y de un mapa municipal de contaminación odorífera. Este instrumento permitiría identificar las principales fuentes emisoras, las zonas más afectadas y la recurrencia de los episodios, facilitando una gestión preventiva y basada en criterios técnicos.
“El mapa es una herramienta imprescindible para pasar de la queja a la solución y para garantizar el derecho de la ciudadanía a un entorno saludable”, subrayan las organizaciones firmantes.
Referencias europeas y responsabilidad institucional
En el ámbito europeo, países como Alemania o los Países Bajos ya han incorporado la regulación de la contaminación odorífera a sus normativas ambientales, aplicando metodologías científicas estandarizadas. SOS Margarita y Ekologistak Martxan consideran que Vitoria-Gasteiz debe avanzar en esta misma dirección y dotarse de instrumentos legales acordes con los estándares europeos de salud ambiental.
“La contaminación odorífera no es un problema subjetivo ni menor; es una cuestión de salud pública, justicia ambiental y responsabilidad institucional”, concluyen.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


