La Diputación Foral de Álava deberá reforzar la vigilancia y el control de la polilla del boj (Cydalima perspectalis), una especie invasora procedente del este de Asia que fue detectada en 2025 en los municipios de Lagrán y Bernedo. Su capacidad de dispersión hace temer que la plaga alcance nuevos bojedales del territorio y afecte a espacios naturales de especial valor ambiental.
Las Juntas Generales de Álava han aprobado este lunes 26 de octubre por unanimidad una iniciativa impulsada por EH Bildu y acordada con PNV y PSE en la Comisión de Agricultura. El texto pide a la Diputación que complete antes de que termine 2026 el estudio de impacto del insecto y refuerce las medidas de vigilancia, prevención y gestión de la plaga.
La polilla del boj apareció en Lagrán y Bernedo en 2025
La presencia de esta especie fue localizada durante 2025 en los municipios de Lagrán y Bernedo, en Montaña Alavesa. La proximidad de distintos focos y la capacidad de expansión del insecto aumentan el riesgo de que alcance otros puntos del territorio.
La preocupación es especialmente relevante por el valor de los bojedales como parte de la vegetación natural y por la existencia de zonas afectadas en espacios protegidos de la Red Natura 2000, incluidas Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Una de las finalidades del estudio pendiente es conocer mejor la dimensión de la amenaza y su posible evolución.
Cómo daña la polilla del boj a los montes
La polilla del boj, Cydalima perspectalis, es originaria del este de Asia y se ha extendido por Europa como especie exótica invasora. Sus orugas se alimentan de las hojas del boj y pueden provocar una defoliación intensa, dejando a los arbustos sin buena parte de su follaje.
Los ataques reiterados debilitan progresivamente las plantas y, en determinados casos, pueden provocar su desaparición en superficies extensas. Las consecuencias alcanzan también al paisaje y a los ecosistemas asociados a los bojedales, por lo que la vigilancia resulta especialmente importante en los espacios naturales protegidos.
Las medidas que reclaman las Juntas Generales
La moción aprobada plantea una respuesta coordinada, respaldada por información técnica y por métodos compatibles con la biodiversidad. En concreto, insta a la Diputación a concluir el estudio del impacto antes de finalizar 2026, incrementar el seguimiento de la expansión de la plaga y valorar instrumentos adecuados para limitar sus daños.
También solicita que se adopten medidas para combatir la polilla, que se informe periódicamente sobre su evolución y que los resultados de la evaluación se trasladen a los ayuntamientos y concejos afectados. La coordinación entre administraciones será necesaria porque la amenaza alcanza terrenos de distinta titularidad y supera los límites de un solo municipio.
El acuerdo incluye además la posibilidad de elaborar un protocolo específico de actuación ante la plaga. No se ha anunciado todavía un presupuesto concreto ni una relación definitiva de tratamientos que vayan a aplicarse.
EH Bildu pide anticiparse a la expansión
El procurador de EH Bildu Endika Saez de Adana ha defendido la necesidad de conocer la dimensión del problema, mantener una vigilancia continuada y estudiar medidas de control adecuadas antes de que los daños se extiendan. «No podemos esperar a que los daños se extiendan: debemos anticiparnos, proteger nuestro patrimonio natural y garantizar que las administraciones actúen de forma coordinada», ha señalado durante el debate en comisión.
El acuerdo unánime sitúa ahora la atención en el seguimiento de los focos detectados en Lagrán y Bernedo y en los resultados del estudio que deberá completarse antes de que termine el año. Esa evaluación será importante para determinar qué zonas requieren actuaciones prioritarias y qué medidas resultan más adecuadas para la conservación de los bojedales alaveses.
📲 Recibe las noticias de Álava cada día en tu móvil




