Comunidades afectadas, agentes sociales, sindicatos y representantes institucionales de Álava se han reunido este sábado en Vitoria-Gasteiz para mostrar a la sociedad su rechazo al macroproyecto fotovoltaico Solaria Zierbena Solar, promovido por la empresa Solaria. Representantes de 130 concejos, uno de cada cuatro de los existentes en el territorio, y 9 ayuntamientos, el 18 % de los 51 municipios alaveses, se han concentrado en la capital alavesa para denunciar la «muy grave e irreversible» afección al equilibrio territorial de este proyecto fotovoltaico que, en sus últimas fases de centrales, afecta directamente a 18 municipios del territorio histórico.
18 municipios alaveses afectados
El macroproyecto Solaria Zierbena Solar afecta a Aiara, Amurrio, Añana, Armiñón, Arratzua-Ubarrundia, Berantevilla, Vitoria-Gasteiz, Iruña Oka, Kuartango, Lantarón, Okondo, Ribera Alta, Ribera Baja, Urkabustaiz, Valdegovía, Zambrana, Zigoitia y Zuia. Ante este despliegue, los convocantes han defendido la necesidad de una posición común “en defensa del territorio” ante lo que califican como un macroproyecto de gran escala.

Cinco razones de oposición
Durante la comparecencia se han detallado cinco grandes argumentos que fundamentan el rechazo.
- Fragmentación ilegal del proyecto
Denuncian que los proyectos fotovoltaicos se presentan divididos en múltiples instalaciones menores de 50 MW pese a formar, en su conjunto, un único macroproyecto promovido por la misma empresa. Consideran que se trata de un fraccionamiento artificial destinado a evitar la competencia estatal y reducir exigencias medioambientales.
- Impacto territorial, medioambiental y paisajístico
La implantación de las centrales y de las infraestructuras de evacuación de alta y muy alta tensión, sostienen, generaría impactos graves e irreversibles sobre el paisaje, la biodiversidad, la salud y el equilibrio territorial de Álava.
- Pérdida de suelo agrícola fértil y terrenos comunales
El macroproyecto ocuparía amplias extensiones de tierras agrícolas productivas y terrenos comunales, lo que, según los colectivos, compromete la viabilidad del sector primario. Defienden la protección del suelo agrícola para garantizar el futuro de la agricultura y la ganadería en el entorno rural.
- Infraestructura de evacuación sobredimensionada
Los opositores sostienen que la red de evacuación proyectada, por su tamaño y capacidad, responde en realidad a una infraestructura de transporte energético encubierta. A su juicio, los puntos de evacuación deberían situarse cerca de las zonas de producción y no atravesar el territorio o incluso salir fuera de él.
- Falta de retorno local
Los convocantes afirman que se trata de un proyecto impulsado por grandes inversores con escasa vinculación con el territorio. Consideran que no garantiza beneficios reales para la población local, que asumiría en cambio impactos económicos como la pérdida de valor inmobiliario y atractivo turístico.
- Amplio respaldo social e institucional
El rechazo ha sido suscrito por una extensa red de plataformas, asociaciones y sindicatos, entre ellas AHTrik Ez Arabako Haranak, Aiaraldeko Mendiak Bizirik, Araba Bizirik, Arabako Errioxa Bizirik, Arabako Mendiak Aske, Aramaixo Bizirik, ATACA, Bionekazaritza, Slow Food Araba, UAGA y Zuia Bidean, entre otras.
Asimismo, se han adherido representantes de numerosos concejos de los ayuntamientos de Añana, Arratzua-Ubarrundia, Berantevilla, Condado de Treviño, Vitoria-Gasteiz, Iruña Oka, Kuartango, La Puebla de Arganzón, Lantarón, Peñacerrada, Ribera Alta, Ribera Baja, Urkabustaiz, Valdegovía, Zambrana, Zigoitia y Zuia.
FOTOGRAFÍA: Araba Bizirik



