Susana Arechaga Alegría, responsable episcopal de Patrimonio Histórico-Artístico y Documental de la Diócesis de Vitoria, falleció en la mañana del pasado domingo, según ha informado el Obispado.
Discípula de Micaela Portilla
Aréchaga, nacida en Vitoria-Gasteiz el 12 de agosto de 1961, era historiadora del Arte, discípula de Micaela Portilla, docente, autora de numerosas publicaciones, experta y promotora de arte en el Gobierno Vasco, y la Diócesis de Vitoria «la fichó por su enorme potencial y gran conocimiento en el campo de la cultura. Desde la institución destacan que, «con su partida a los 63 años, deja una huella imborrable en la Diócesis y en la cultura alavesa».
Apertura de los templos alaveses al turismo
Además de responsable del Museo Diocesano de Arte Sacro, Aréchaga abrió los templos alaveses como reclamo cultural y turístico de una manera nunca antes vista siendo un hito su campaña estival denominada Grandes Templos de Vitoria-Gasteiz. Su primera edición tuvo lugar en el verano de 2020, en plena pandemia, convirtiéndose esta iniciativa cultural en la pionera en Álava en ofrecer cultura en medio de confinamientos y otras restricciones sociales. Año tras año, esta propuesta –que destaca el valor del patrimonio sacro de Vitoria-Gasteiz– ha ido creciendo, hasta superar las 48.000 visitas el pasado verano.
Lleno absoluto en la Catedral Nueva
Con motivo del 25 aniversario del Museo Diocesano de Arte Sacro, ubicado en la girola de la Catedral Nueva de María Inmaculada, Aréchaga —en colaboración con la UPV/EHU— organizó un ciclo de conferencias que se desarrolló desde la primavera de 2024 hasta el pasado mes de abril, logrando un lleno absoluto en todas las sesiones.
Pregonera de las cofradías penitenciales
En la Semana Santa de 2024, las cofradías penitenciales nombraron a Susana Aréchaga como pregonera oficial. Su mensaje, profundamente arraigado en la cultura y el patrimonio sacro, hiló con sensibilidad y conocimiento diversas escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, ofreciendo una visión que conmovió por su hondura espiritual y riqueza simbólica.
La docencia, la música y las misiones
Incansable divulgadora, compaginaba su responsabilidad por el cuidado y promoción del patrimonio religioso con la docencia, siendo sus clases de arte muy demandadas por la claridad expositiva y la riqueza argumental.
Su compromiso con la preservación del patrimonio se reflejó también en el ámbito musical, al impulsar el pasado año la creación del Archivo Diocesano de Patrimonio Musical, dedicado a conservar el valioso y plural legado sonoro y artístico de la Diócesis, íntimamente vinculado a la historia de Álava.
Del mismo modo, puso en valor la gran tradición misionera de Vitoria con la creación, en 2023, del Archivo Histórico de Misiones Vascas, coincidiendo con el 75 aniversario de la primera expedición misionera alavesa a Ecuador. Además era la responsable del Archivo Histórico de la Diócesis que aglutina históricos documentos desde hace siglos.
Interlocutora con las admimistraciones
Junto con el Vicario General, don Carlos García Llata, también era la interlocutora con otras administraciones públicas, especialmente con la Diputación Foral de Álava a través de la Comisión Mixta, para colaboraciones en pro de la cultura y del variado patrimonio artístico de la Iglesia, motor cultural y reclamo turístico del territorio.
Derribando barreras
Mujer cosmopolita, enorme profesional, gran conocedora e investigadora de la cultura en general y del arte sacro en particular, Susana fue elegida en el inicio del curso de 2022 por el Obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, para formar parte del recién creado Consejo de Gobierno de la Diócesis, siendo la primera mujer en participar junto con Maite Sebal, directora de Cáritas y la religiosa sor Begoña Zarco, directora del colegio Inmaculada de Abetxuko. Se trataba, pues, de otra barrera que derribó al ser la primera vez que la Diócesis de Vitoria incorporaba a una mujer en los órganos de asesoramiento y gobierno episcopal, con la presencia y consideración de la responsable del patrimonio artístico y cultural diocesano.
«Logró como nadie promover el estudio, la conservación, la restauración, la difusión y la utilización del patrimonio artístico y documental como una herramienta de evangelización y también de apertura hacia la sociedad alavesa. Asesora de parroquias y cofradías, sentó también las bases para una fructífera y coordinada colaboración con otras áreas y departamentos tanto diocesanos como civiles así como con la Universidad del País Vasco en favor de la protección del patrimonio sacro», señalan desde la Diócesis.
Desde hacía más de tres décadas, Susana Aréchaga era miembro además de la parroquia de la Sagrada Familia –en el Parque del Prado–, colaborando primero como catequista de niños y, posteriormente, con grupos de distintas edades.
Socia de Aspanafoha
Era socia de Aspanafoha, la entidad de padres de niños con cáncer de Álava, de la que también fue socio su marido, Carlos Fernández de Landa, fallecido en 2021. Ambos tuvieron un hijo, Gonzalo, quien murió a consecuencia de un cáncer con 17 años.
Tras una corta pero intensa enfermedad, esta responsable diocesana «deja un enorme vacío a nivel diocesano y también a nivel social y cultural. El Obispado de Vitoria agradece su vida y su dedicación durante los diez últimos años al frente de la cultura diocesana y del patrimonio artístico. Todos los que la conocieron lamentan su pérdida y coinciden en el gran legado que deja y en su gran capacidad humana y profesional», señala la Diócesis.
FOTOGRAFÍA: Diócesis de Vitoria


