La Junta Administrativa de Antoñana ha puesto en marcha hoy su nuevo comedor social, un servicio piloto destinado a mejorar la alimentación, la autonomía y las relaciones sociales de las personas mayores del pueblo. El programa arranca con un grupo inicial de 24 personas mayores de 65 años y ofrece un menú completo —dos platos, postre y bebida— a un precio reducido. La Junta Administrativa estima que atenderá de media a una docena de las 39 personas mayores de la localidad.
Mejorar la calidad de vida en el medio rural
La Junta Administrativa de Antoñana ha celebrado este jueves la primera jornada del nuevo servicio de comidas para personas mayores, que podrán acudir de lunes a viernes a mediodía al Centro Social. El precio está subvencionado por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, cuya consejera, Nerea Melgosa, ha asistido a esta primera comida.
Según explica Esteban García Campijo, presidente de la Junta Administrativa, “el hecho de ser una persona mayor no es sinónimo de menos calidad de vida”. La iniciativa arrancará con un número flexible de personas usuarias que se irá ajustando conforme avance el proyecto, con una previsión de estabilizarse en torno a los mencionados diez o doce participantes diarios.

Las comidas proceden de un restaurante de la comarca y se sirven en el centro social, equipado con cocina, barra y mesas adaptadas. En el proyecto también colabora el Centro de Salud San Mateo, de Osakidetza.
Responder al envejecimiento y la soledad en la Montaña Alavesa
García Campijo recuerda que la despoblación rural, el aumento de la esperanza de vida y los cambios en los modelos familiares incrementan las necesidades de apoyo a las personas mayores, especialmente en entornos rurales donde existe mayor dispersión y un envejecimiento más acusado.
En Antoñana es notable el número de personas mayores, en particular hombres, que viven solos y presentan bajos niveles de actividad física y social. La iniciativa busca ofrecer un espacio acogedor para comer en compañía, socializar y mejorar la calidad de vida.
Un menú equilibrado a precio asequible
El centro social de Antoñana cuenta con cocina y comedor, lo que ha permitido diseñar este recurso que garantiza una dieta equilibrada, elaborada con productos KM 0 de Montaña Alavesa y siguiendo las directrices del equipo médico del Centro de Salud Rural de Maeztu.

Las comidas las prepara un restaurante de Maeztu, que traslada el menú al centro social mediante su servicio de catering. El comedor será atendido por una persona de la localidad con certificación oficial de manipuladora de alimentos.
García Campijo destaca que el comedor supone beneficios añadidos: “Gastan menos que en casa, aumentan sus relaciones, se sienten atendidas, conocen otros programas y se detectan necesidades. Las familias están más tranquilas”.
A quién va dirigido
El servicio está pensado para mayores de 65 años de Antoñana, que vivan solos o en pareja, que se alimenten de forma autónoma o necesiten apoyo para mantener una dieta equilibrada y un espacio relacional.
Tras los primeros meses se realizará una evaluación del recurso para medir su impacto.
FOTOGRAFÍA: Irekia


