El Gobierno Vasco ha resuelto la concesión de 928.168,13 euros en ayudas destinadas a la reestructuración y reconversión del viñedo en Euskadi, una medida que permitirá actuar sobre 105,58 hectáreas y mejorar la competitividad, sostenibilidad y adaptación del sector vitivinícola a los nuevos retos productivos y de mercado.
La convocatoria ha sido gestionada por el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca y se enmarca en la Intervención Sectorial Vitivinícola de la PAC 2023-2027, financiada por la Unión Europea.
Más de 105 hectáreas
Del importe total concedido, 527.419,99 euros corresponden a operaciones anuales y 400.748,14 euros a operaciones bienales. Las actuaciones subvencionadas incluyen trabajos de replantación, sobreinjertado, instalación de sistemas de conducción, preparación del terreno y la introducción de prácticas más sostenibles.
Estas intervenciones permitirán avanzar hacia un viñedo más eficiente, resiliente y adaptado a las exigencias del mercado y del cambio climático.
Apoyo a explotaciones familiares y bodegas de mayor dimensión
Los fondos disponibles han permitido financiar la totalidad de las operaciones que cumplían los requisitos, una vez aplicados los criterios de priorización previstos para los casos de insuficiencia presupuestaria.
Los proyectos aprobados abarcan tanto explotaciones de carácter familiar como bodegas de mayor dimensión, reflejando la diversidad y el peso estratégico del sector vitivinícola en Euskadi.
“Un viñedo más competitivo y sostenible”
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha subrayado la importancia estratégica de estas ayudas para el futuro del sector.
“Estas inversiones son clave para reforzar la competitividad de nuestros viticultores, mejorar la calidad de las producciones y avanzar hacia un viñedo más sostenible y adaptado al cambio climático. Apostamos por un sector vitivinícola moderno, con capacidad de generar valor y empleo en el medio rural”, ha señalado.
Barredo ha destacado también que la reestructuración y reconversión del viñedo permite adecuar las explotaciones a las demandas del mercado, mejorar la eficiencia productiva y garantizar la viabilidad económica a medio y largo plazo, en un contexto de transformación del sector agrario.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


