Con todas las garantías, previa autorización judicial e incluso con un vídeo como prueba de la correcta ejecución del proceso, la Diputación Foral de Álava abrió este miércoles la caja precintada que contenía la cabeza de Baco, una pequeña escultura de mármol de apenas doce centímetros de largo que apareció en 1976 durante la realización de unas obras en el yacimiento romano de Arkaia y que tuvo en su poder, a lo largo de 46 años, el exdirector de Aguas de la institución foral, Jon Buesa. Medio siglo después, la escultura romano-alavesa se expondrá en el Bibat, el Museo de Arqueología de Álava, donde toda la ciudadanía podrá admirar una pieza que le pertenece, aunque durante décadas hubiéramos desconocido su paradero.
46 años en la casa de un particular
Fue en enero de 2022 cuando el diario El Correo desveló que la escultura estaba en manos de Buesa, quien tras algún amago de negar la evidencia acabó devolviendo la pieza al Bibat, desde donde fue remitida al Ministerio de Cultura para que verificara su autenticidad. Efectivamente, se trataba de la cabeza en mármol del dios del vino, la fertilidad, el éxtasis y el teatro, que alguien talló o llevó hace unos 1.900 años a Suestatium, notable villa romana nacida al calor del trasiego humano en la adyacente calzada Burdeos Astorga.


En el ‘hall’ del Bibat
Durante casi dos milenios la pieza permaneció oculta en el yacimiento, hasta la excavación de 1976, cuando pasó a estar oculta en el domicilio de un particular. Tras el descubrimiento del rocambolesco episodio, su judicialización, tras peritaje y posterior regreso a Gasteiz de este pequeño Baco alavés, la talla ha permanecido almacenada hasta que, el pasado martes a las 14.22 horas, el Registro General de la Diputación Foral de Álava recibía la Providencia judicial que autorizaba la apertura de la caja en la que estaba guardada. A las 8:15 horas de la mañana del miércoles se trasladaba la documentación al Departamento foral de Cultura y, por fin, personal especializado extraía esta pequeña muestra de nuestro patrimonio cultural que ahora va a ser revisada y catalogada para que, «en cuanto los trabajos lo permitan», dice la Diputación, se exhiba en el hall del Museo BIBAT, «donde quedará a disposición del público».

FOTOGRAFÍA: Diputación Foral de Álava



