ENEEK-Ekolurra ha pedido en el Parlamento Vasco que se mantenga el actual modelo público de control y certificación de la producción ecológica en Euskadi y que se retire la modificación legal que permitiría realizar estas funciones también a entidades privadas. El Consejo de Agricultura y Alimentación Ecológica de Euskadi ha defendido durante su comparecencia que la certificación ecológica se sustenta en la confianza de los consumidores y que esta debe estar respaldada por «un sistema público e independiente».
La modificación está incluida en la Proposición de Ley sobre medidas urgentes para la simplificación y agilización de la Administración. De aprobarse en los términos planteados, el control y la certificación de los alimentos ecológicos producidos en Euskadi podrían dejar de estar exclusivamente en manos de ENEEK-Ekolurra y abrirse a organismos privados. El Consejo, que representa actualmente a 836 operadores ecológicos, sostiene que el cambio no simplificaría los trámites y podría generar mayor complejidad administrativa, problemas jurídicos y confusión entre los consumidores.
ENEEK-Ekolurra cuestiona que el cambio simplifique la Administración
ENEEK-Ekolurra considera que incorporar diferentes entidades privadas obligaría a establecer nuevos mecanismos de supervisión, coordinación e intercambio de información para cumplir la normativa europea. Frente a este escenario, defiende que disponer de una única autoridad permite aplicar la normativa con criterios homogéneos en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.
El organismo señala además que no se ha identificado un problema de funcionamiento del sistema actual ni se han presentado, según su versión, beneficios objetivos que justificarían sustituir el modelo vigente. También rechaza que exista una razón económica para modificarlo. ENEEK-Ekolurra asegura que aproximadamente el 60 % del coste del servicio de control y certificación es asumido por los propios operadores mediante sus cuotas.
A su vez, alrededor de la mitad de los ingresos procedentes de esas cuotas se destina, según el Consejo, a promocionar la producción ecológica.
Critica que el sector no haya sido consultado
Otro de los argumentos expuestos ante el Parlamento Vasco es la falta de participación previa del sector en la elaboración de la modificación. ENEEK-Ekolurra asegura que no fue informado ni consultado, pese a ser un órgano de asesoramiento y colaboración con la Administración, y que tampoco se le solicitó ningún informe. El Consejo cuenta en su órgano de gobierno con representantes de los sectores de producción, elaboración y comercialización, asociaciones de consumidores y representantes del Gobierno Vasco y de las diputaciones forales de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Según ENEEK-Ekolurra, las asociaciones de productores ecológicos tampoco fueron informadas de la propuesta.
El organismo sostiene asimismo que el texto contiene referencias normativas desactualizadas y que no analiza suficientemente las posibles consecuencias jurídicas y organizativas de incorporar organismos privados de control.
Un modelo público vigente desde hace 20 años
ENEEK-Ekolurra recuerda que desde hace 20 años actúa como única autoridad de control y certificación de la producción ecológica de Euskadi y señala que este modelo está amparado por la normativa europea y por la Ley 10/2006. El Consejo cumple además la norma internacional UNE-EN ISO/IEC 17065, que establece requisitos para los organismos que certifican productos, procesos y servicios. Su modelo de gobernanza incorpora directamente al sector. Los representantes de productores, elaboradores y comercializadores son elegidos cada cuatro años.
ENEEK-Ekolurra argumenta que esta estructura permite ofrecer un servicio universal a los operadores independientemente de su ubicación, tamaño o actividad.
La confianza del consumidor, uno de los argumentos centrales
La organización ha situado la confianza de los consumidores entre sus principales razones para defender el actual sistema. La certificación ecológica garantiza que los alimentos identificados como tales cumplen los requisitos establecidos por la normativa europea de producción ecológica. ENEEK-Ekolurra considera que esa función debe mantenerse en manos de una entidad pública independiente y protegida frente a intereses particulares. «El mayor valor de un alimento ecológico es la confianza que genera en las personas consumidoras», sostiene el Consejo.
Según ENEEK-Ekolurra, diferentes asociaciones de consumidores de Euskadi también han mostrado su apoyo al modelo público por las garantías de transparencia y credibilidad que consideran que ofrece.
ENEEK-Ekolurra pide retirar la modificación
Además de controlar y certificar la producción ecológica, ENEEK-Ekolurra actúa como interlocutor entre el sector y la Administración, participa en la gestión de ayudas y estadísticas, coordina actuaciones entre administraciones y desarrolla acciones de promoción de la agricultura y la alimentación ecológicas. El Consejo advierte de que modificar su actual estructura podría afectar también a estas funciones y recuerda que Euskadi se encuentra todavía lejos de los objetivos europeos para 2030 en materia de producción ecológica.
Por todo ello, ha solicitado al Parlamento Vasco que elimine de la proposición de ley la modificación relativa al sistema de control y certificación ecológica y mantenga el actual modelo público.
FOTOGRAFÍA: ENEEK-Ekolurra
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