Tras la reunión, este martes, del Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), en la que participan todas las comunidades autónomas a través de sus direcciones de Sanidad Animal, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha aprobado nuevas medidas preventivas frente a la gripe aviar.
Entre ellas se incluye el confinamiento de las aves de corral en todo el territorio estatal, con el objetivo de frenar la expansión del virus. El comité realizará análisis semanales del riesgo para revisar la situación epidemiológica y adaptar las medidas según la evolución.
Llamamiento a la responsabilidad del sector avícola vasco
El Gobierno Vasco, a través del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, ha hecho un llamamiento al conjunto del sector avícola para que extreme las medidas de bioseguridad y cumpla con la orden de confinamiento.
“Sabemos las implicaciones que genera esta medida, pero es clave en las próximas semanas para proteger al sector y evitar contagios”, señalan el Departamento, que recalca la importancia de mantener la colaboración y la coordinación institucional.
Prevención, bioseguridad y vigilancia activa
Aunque en Euskadi no se han detectado focos activos de gripe aviar, el Gobierno Vasco insiste en la necesidad de actuar con la máxima precaución ante un escenario de alto riesgo sanitario.
El Departamento recuerda que en episodios anteriores se reforzaron con éxito las medidas de bioseguridad y vigilancia activa y pasiva, demostrando su eficacia para contener la propagación del virus y proteger la salud del sector ganadero.
“Nuestra prioridad es garantizar la salud y la perdurabilidad del sector ganadero vasco. Para ello es imprescindible endurecer las medidas de prevención y mantener una colaboración estrecha”, subraya el Ejecutivo.
Migraciones y vigilancia reforzada
El confinamiento se enmarca en una estrategia preventiva a nivel europeo, impulsada por el aumento estacional de migraciones de aves silvestres, principal vector de introducción del virus en explotaciones avícolas.
La vigilancia reforzada y la aplicación rigurosa de las medidas de bioseguridad son claves para evitar contagios cruzados y garantizar la continuidad de la actividad productiva sin comprometer la sanidad animal.
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