La Cuadrilla de Gorbeialdea aprobó el pasado miércoles en junta extraordinaria una inversión de 900.836,53 euros para la compra de nuevos contenedores destinados a la fracción resto, dentro de un proceso de modernización del servicio de recogida de residuos urbanos que marcará un punto de inflexión en 2026, según señalan desde la institución.
Nuevos contenedores y sistema de cierre electrónico
Con la partida aprobada se adquirirán los citados contenedores para la fracción resto y se sufragará la instalación de cerraduras electrónicas y toda la infraestructura informática asociada al sistema: tarjetas identificativas y software de gestión. La cuadrilla está inmersa en la implantación progresiva del sistema de pago por generación, un modelo que vincula la tasa de residuos a la cantidad efectivamente generada por cada usuario, conforme a nuevas ordenanzas fiscales adaptadas a este criterio.
Adaptación a la normativa europea y estatal
La actuación viene impuesta por la necesidad de aproximarse a los requisitos fijados por la Directiva 2008/98/CE de la Unión Europea y por la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, cuyo objetivo es mejorar los porcentajes de reciclaje y reducir el impacto ambiental actual.
2026, punto de inflexión en la gestión de residuos
Según el presidente de la Cuadrilla, Agustín Otsoa Eribeko Landa, “el año 2026 va a ser un año de inflexión en la gestión de residuos”, y ha agradecido por ello la colaboración de los ayuntamientos en un proceso que exigirá una importante adaptación técnica y organizativa. El reto requerirá coordinación entre personal técnico, autoridades locales y ciudadanía para canalizar las posibles dificultades que puedan surgir durante la implantación del nuevo sistema.
Rechazo a la proliferación de proyectos energéticos
En la misma sesión plenaria la Cuadrilla aprobó una moción en la que muestra su rechazo a la proliferación de proyectos energéticos en el territorio sin una planificación equilibrada.
El órgano comarcal subrayó su compromiso con una transición energética “justa, sostenible y participativa” que respete el entorno rural y pidió analizar en profundidad la posibilidad de denegar autorizaciones administrativas y declaraciones ambientales vinculadas a la línea de evacuación a Zierbena del proyecto de Solaria.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



