Nueva vía para los hermanos Pou en los Andes peruanos

La cordada alavesa ha alcanzado la cumbre Este del 'Jurau A', superando el golpe anímico que les ha supuesto el fallecimiento de ocho compañeros en un par de semanas
Los hermanos Pou en la cima del Jurau A en los Andes peruanos
avatar

Txus Díez

Periodista y fotógrafo. Fundador de ZUK

8 de julio de 2025 a las 08:34

La expedición de los hermanos Pou a los Andes peruanos está resultando muy fructífera para la cordada alavesa, que un par de semanas después de conquistar el Nevado Churup, en la Cordillera Blanca, acaban de hacer cima en la cumbre Este del Jurau A, de 5.520 metros, en el cercano macizo del Huayhuash.

 

La vía abierta, Kuntur, Cóndor en quechua, ha sido bautizada así en homenaje a las cuatro enormes aves que sobrevolaron a los escaladores alaveses durante gran parte de la escalada. “Independientemente del esfuerzo, la dificultad, la altura, los buenos y malos momentos vividos durante la apertura, lo que más nos ha marcado sin lugar a dudas ha sido esta grandiosa expresión de la naturaleza, que en siete temporadas en la Cordillera Blanca todavía no habíamos tenido el gusto de vivir. Ha sido algo sensacional, poder compartir la escalada con los cóndores, algo tan difícil de ver”, han señalado los hermanos Pou.

 

Una jornada de 13 horas

La ruta resultante ha sido larga, de 1.575 metros, con una dificultad de 6c en la roca, 70º en la nieve y el hielo, y M5 en la escalada mixta. “Alcanzamos la cumbre con las últimas luces del segundo día, tras haber realizado un incómodo vivac en una pequeña repisa a 5.000 metros. Rapelamos desde lo más alto, a 5.520, durante dos horas, ya de noche, y a una altura de 5.250 metros decidimos parar nuevamente a dormir. Necesitábamos descansar, la jornada había resultado maratoniana, con casi 13 horas de actividad, a lo que habría que sumar las casi 12 del día anterior y las casi 5 de dos jornadas antes. El tercer día nos levantamos muy cansados, pero había que seguir buscando la ruta de descenso, con lo que nos centramos en ello, hasta que, siete horas después, logramos alcanzar el campo base”, explican.

 

Un vía limpia

Toda la ascensión la han realizado con material flotante, por lo que ha quedado completamente limpia para quien se anime a intentar repetirla. He aqui su descripción detallada. “Sobre todo es una gran vía de roca, del estilo de La Esfinge, el gran emblema de la Cordillera, pero todavía un poco más larga y más alta, y con los últimos largos en nieve y hielo, con lo que la ascensión es aún más completa. Los largos clave, aunque no tienen una dificultad extrema, son bastante expuestos porque son difíciles de proteger, y en la mayoría de los casos no permiten caídas», señalan los Pou, que recuerdan además que ha sido necesario llevar equipo de vivac y comida para tres días. «Hemos acarreado bastante peso, por lo que ha resultado una escalada muy física y logísticamente complicada”, advierten.

 

La ruta al Jurau A en los Andes peruanos

 

Amigos perdidos

Por todo ello han llegado muy satisfechos al campo base. «Ha sido una ascensión importante, queríamos algo grande y lo hemos conseguido, pero a pesar del enorme desgaste físico y mental, lo peor no ha resultado la propia escalada. Lo más difícil ha sido superar mentalmente lo que ha supuesto, primero, el accidente mortal de los tres chicos que tratamos de rescatar en el Artesonraju y que no fue posible hasta casi veinte días más tarde, y después, el goteo de compañeros que han ido falleciendo en accidentes de montaña en diferentes cadenas montañosas del mundo —hasta ocho amigos…— en un intervalo de apenas dos semanas y media… Estas desgracias nos han afectado profundamente y nos han lastrado anímicamente durante toda la expedición, con lo que, cuando hemos logrado la cumbre y la apertura en el Jurau A, nos hemos quitado un gran peso de encima. Lo cierto es que hemos estado a punto de no lograrlo. Durante días, no nos hemos sentido con fuerza y ganas para volver a la montaña, y aún menos a una actividad tan exigente y tan dura”, afirman.

 

Muy queridos en Perú

En todo caso, Iker y Eneko Pou han alcanzado un nuevo éxito en la Cordillera Blanca, una cadena montañosa que están contribuyendo a situar en el mapa, y un lugar en el que se valora su trabajo. “Volvemos año tras año a Perú porque nos sentimos queridos y aprecian todas estas vías que les estamos dejando, pero creemos que aún valoran más nuestra labor desinteresada en favor del colectivo montañero, sobre todo cuando dejamos nuestros proyectos de lado para sumarnos a los rescates, donde se sufre mucho, antes, durante y después de los mismos. Físicamente te dejan muy cansado, pero anímicamente acaban contigo, sobre todo cuando no consigues sacar con vida a los compañeros. Son ya varios en los que hemos participado, y a pesar de todo el sufrimiento que estamos contando, lo seguiremos haciendo, porque es parte de la obligación de un montañero, y porque demuestra los mejores valores de un ser humano: devolver a los accidentados a su familia y amigos es algo que no tiene precio”, reflexionan.

 

FOTOGRAFÍA: @HermanosPou

 

VITAL-ARTEA-2025_GIF-1206x176-.gif
avatar

Txus Díez

Periodista y fotógrafo. Fundador de ZUK

8 de julio de 2025 a las 08:34