La plantilla de Castmetal, antigua Aranzabal y posteriormente Novacero, mantiene una huelga indefinida desde el pasado 9 de febrero ante la falta de acuerdo con la dirección para negociar un nuevo pacto de empresa, caducado desde enero de 2025. Según el comité de empresa, el seguimiento de los paros se sitúa «cerca del 100%». La movilización ha llevado a la dirección a volver a la mesa de negociación, aunque la propuesta empresarial sigue alejada de las reivindicaciones de la plantilla.
Reivindicaciones en la negociación del convenio
El comité plantea un nuevo pacto de empresa que incluya la actualización salarial vinculada al IPC, el reconocimiento de la antigüedad, la consolidación de pagas, el mantenimiento del contrato relevo, el incremento de los pluses de nocturnidad y peligrosidad, la reducción de jornada y medidas de conciliación.
Entre las principales demandas figura una subida salarial lineal para toda la plantilla, que el comité considera necesaria para corregir la doble escala salarial existente en la empresa.
Según la representación sindical, la dirección condiciona avances en la negociación a desistimientos individuales en reclamaciones de deudas salariales, una estrategia que el comité interpreta como un intento de negociar al margen de la representación colectiva.
Denuncia por suplantación de huelguistas
El comité de huelga ha denunciado además la suplantación de trabajadores en paro la pasada semana. Tras el aviso, la Inspección de Trabajo se personó en la empresa y constató varias sustituciones, según el sindicato ESK. El comité considera que estas actuaciones vulneran el derecho de huelga y reclama una negociación “real” del convenio colectivo.
A lo largo de este lunes se mantienen las concentraciones en la entrada de la empresa.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



