Es imposible resumir en unas pocas líneas todo lo que se cuece durante este fin de semana en Kuartango, con medio centenar de actividades vinculadas al talento, la cultura y la tradición en el mundo rural. Así pues, por deformación profesional nos quedamos con una frase que nos ha dejado Violeta Serrano, escritora que junto a Isabel Sánchez Tejado y José Luis Cosio ha protagonizado la mesa redonda sobre comunicación en la nueva edición de La Gran Kedada Rural que ha arrancado este viernes: “¿Por qué no podemos empezar a vivir de otra manera?”.
Ejemplos de que sí, se puede
¿Por qué no? A lo largo de la jornada se han presentado en Kuartango Lab ejemplos como los de Paula y Carla, que han iniciado una exitosa carrera profesional en pueblos de menos de cien habitantes; o el de la propia Violeta, que se ha hecho su casa en el huerto de sus abuelos, en la Maragatería, y no por ello vive alejada del mundo. O el de María, que ha creado desde un pueblo una empresa que transforma viejas botellas de vidrio en vasos de diseño, o el de Ana, que ha hecho 8.000 kilómetros en bicicleta para conocer de primera mano cerca de 400 iniciativas en el entorno rural.
Combatir los estereotipos
Se puede empezar a vivir de otra manera, en una escala humana, y aprender que la vida no es perfecta, pero que la ansiedad crónica no viene de serie al nacer. Y aunque haya que luchar por combatir los estereotipos, aunque la vida en el campo no sea el bucólico paraíso que a veces se nos vende, como advierte José Luis; aunque a los pueblos se les mezcle en las miserias políticas que se cuecen en las ciudades, como denuncia Armando; quizá merezca la pena vivir de otra manera.
Homenaje a las mujeres rurales
De estas y de otras muchas cosas, como la humanización de las organizaciones, el arte que conecta con la vida local, o la aplicación de la inteligencia artificial para reducir la burocracia en los ayuntamientos pequeños se ha tratado en esta jornada inaugural de la Gran Kedada dedicada al talento, y que se ha cerrado, con toda justicia, con un homenaje a las mujeres rurales del Valle de Kuartango que, como señalan desde la organización «cuidan, sostienen, emprenden, resisten… Y todavía se les ve poquito».
Habrá apenas unas pocas horas de descanso antes de que, este sábado, el programa se centre en la cultura, y ya el domingo La Gran Kedada Rural se despedirá hasta el año que viene el domingo con una jornada centrada en la tradición.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



