Neiker desarrollará tres nuevos proyectos de investigación dirigidos a afrontar algunos de los principales desafíos actuales de la ganadería mediante nuevas tecnologías, monitorización continua e inteligencia artificial. Los trabajos se centrarán en la prevención de enfermedades, el bienestar animal y los efectos de las condiciones ambientales sobre la productividad de las explotaciones.
Los tres proyectos han sido seleccionados en la convocatoria de Proyectos de Generación de Conocimiento – Investigación Orientada INIA-CCAA, financiada por la Agencia Estatal de Investigación, y movilizarán en conjunto cerca de 954.000 euros.
El centro tecnológico vasco trabajará en nuevas herramientas para detectar de forma temprana la paratuberculosis bovina y seleccionar animales más resistentes; desarrollará sistemas capaces de anticipar problemas ambientales que afecten a los pollos de crecimiento lento; y aplicará inteligencia artificial para predecir situaciones de estrés térmico en las explotaciones de vacuno de leche.
Las investigaciones incorporarán tecnologías como sensores, análisis avanzado de datos, herramientas genéticas e inteligencia artificial para convertir la información obtenida en las explotaciones en herramientas que faciliten la toma de decisiones de profesionales de la ganadería y la veterinaria.
Detectar la paratuberculosis desde las primeras etapas
El proyecto EARLY-PTB, coordinado por la investigadora Marta Alonso, abordará uno de los principales problemas sanitarios del vacuno de leche: la dificultad para detectar la paratuberculosis durante las primeras fases de la infección.

La investigación, desarrollada junto al Centro de Biotecnología Animal del SERIDA, cuenta con un presupuesto de 506.250 euros para tres años. Su objetivo es identificar tanto a los animales infectados a edades tempranas como a aquellos que presentan una mayor resistencia natural frente a la enfermedad.
Para ello se combinarán nuevas técnicas diagnósticas con análisis ómicos capaces de estudiar miles de marcadores biológicos. En colaboración con la Universidad de Edimburgo, el proyecto investigará además marcadores genéticos y epigenéticos que permitan seleccionar desde el nacimiento terneras con una mayor resistencia.
Entre los resultados previstos figura también la validación de una prueba genética rápida y de bajo coste que podría facilitar la selección de animales y contribuir al desarrollo de rebaños más resistentes.
Según explica Alonso, la paratuberculosis provoca pérdidas superiores a 364 millones de euros anuales en la Unión Europea, por lo que mejorar su detección podría tener efectos directos sobre la salud animal y la rentabilidad de las explotaciones.
Sensores para anticipar problemas de bienestar en las granjas avícolas
El segundo proyecto, denominado SloWelAir, estará dirigido por el investigador Xavier Averós y estudiará la relación entre las condiciones ambientales de las granjas y la salud, el bienestar y la productividad de los pollos de crecimiento lento.

La investigación dispone de un presupuesto de 83.760 euros para tres años y realizará una monitorización continua de las naves durante ciclos productivos completos.
Los sistemas recogerán datos ambientales cada cinco minutos. Esta información se cruzará posteriormente con indicadores de salud, bienestar y rendimiento para determinar qué factores tienen un mayor impacto sobre los animales.
El objetivo es desarrollar predictores que permitan anticipar situaciones de riesgo relacionadas, entre otros factores, con concentraciones elevadas de gases o episodios de estrés térmico. Estas herramientas podrían facilitar una gestión más precisa de las instalaciones y mejorar tanto el bienestar de las aves como la eficiencia de las explotaciones.
Inteligencia artificial frente al estrés térmico del vacuno de leche
El tercer proyecto, DAIRYTEK, utilizará inteligencia artificial para analizar cómo las condiciones ambientales afectan a la producción del ganado vacuno de leche. Coordinado por Pilar Merino y desarrollado junto a la Universidad de Vigo, cuenta con un presupuesto de 363.750 euros.
La investigación combinará información procedente de sensores IoT instalados en explotaciones ganaderas con datos sobre la producción de leche. A partir de esa información se crearán modelos predictivos capaces de anticipar episodios de estrés térmico y evaluar sus consecuencias sobre la productividad.
Los modelos se incorporarán a kABE, la plataforma digital desarrollada por Neiker para la gestión ganadera mediante el análisis de datos en tiempo real. El proyecto trabajará con información obtenida en explotaciones de Euskadi y Galicia.
Tecnología para mejorar la rentabilidad de las explotaciones
Los tres proyectos forman parte de la estrategia de Neiker para trasladar la investigación tecnológica a problemas concretos del sector ganadero, en un escenario marcado por el aumento de los costes de producción, la presión sobre los márgenes de las explotaciones y los efectos del cambio climático.
El director científico del centro, Joseba Garrido, considera que la obtención de los tres proyectos demuestra la capacidad de Neiker para transformar el conocimiento científico en soluciones aplicables al sector agroganadero.
FOTOGRAFÍA: Neiker


