El centro tecnológico Neiker ha abierto una nueva fase de su Programa de Identificación Varietal en Rioja Alavesa para localizar y conservar variedades de vid cultivadas de forma residual, cepas antiguas y biotipos de variedades tradicionales que puedan contribuir a aumentar la diversidad genética de los viñedos.
La iniciativa forma parte del nuevo Plan de I+D+i de Viticultura para Rioja Alavesa y busca recuperar material vegetal que corre el riesgo de desaparecer. El trabajo se desarrolla en colaboración con la Diputación Foral de Álava, el Gobierno Vasco y EDA Drinks & Wine Campus.
La recuperación de esta diversidad genética cobra especial importancia ante el cambio climático y la creciente exposición del viñedo a condiciones meteorológicas extremas, plagas y enfermedades. Frente a la homogeneización varietal de las últimas décadas, el programa busca identificar cepas que puedan presentar características singulares o una mayor capacidad de adaptación.
Los viticultores pueden llevar sus cepas a identificar
Neiker quiere contar directamente con el conocimiento de quienes trabajan los viñedos viejos de Rioja Alavesa. Para ello ha habilitado durante julio varios puntos de encuentro con el sector.
El equipo técnico estará los días 21 y 28 de julio en la oficina de HAZI situada en el edificio de la Cuadrilla de Rioja Alavesa, en Laguardia. Allí informará sobre cómo localizar cepas singulares, coordinará la recogida de muestras y facilitará el material necesario para realizar el trabajo de campo.
El investigador del departamento de Producción y Protección Vegetal de Neiker Roberto Pérez-Parmo explica que el objetivo es «conocer y preservar variedades, o biotipos de las variedades tradicionales, que enriquecen el patrimonio genético de nuestros viñedos de Rioja Alavesa».
El programa permite además que los viticultores puedan identificar variedades desconocidas presentes en sus viñedos viejos, estudiar su estado sanitario y valorar posteriormente su multiplicación y conservación.
38 variedades identificadas entre unas 200 cepas
Las campañas desarrolladas hasta ahora han contado con la participación de cerca de 20 bodegas y han permitido analizar aproximadamente 200 cepas.
Los trabajos han identificado 38 variedades diferentes, de las que 16 están consideradas minoritarias. Algunas de ellas se encuentran ya en proceso de multiplicación en vivero para poder estudiar posteriormente sus características agronómicas y su potencial enológico.
Este proceso permitirá determinar si algunas de las variedades recuperadas pueden tener interés para la viticultura de Rioja Alavesa y contribuir a disponer de un patrimonio genético más diverso ante las nuevas condiciones climáticas.
Más de 50 proyectos de investigación en Rioja Alavesa
El programa de recuperación varietal se integra en una estrategia de investigación más amplia desarrollada por Neiker en Rioja Alavesa. El centro tecnológico participa en más de 50 proyectos de I+D en la comarca, con una inversión conjunta de alrededor de cinco millones de euros, financiados por el Gobierno Vasco y mediante convocatorias nacionales e internacionales.
A este trabajo se ha incorporado también EDA Drinks & Wine Campus, que recientemente ha firmado una alianza estratégica con Neiker para impulsar proyectos conjuntos de investigación, innovación y transferencia de conocimiento relacionados con la viticultura y el vino.
FOTOGRAFÍA: Neiker


