La Diputación Foral de Álava ha puesto en marcha la campaña anual de seguimiento y conservación de nidos de aguilucho cenizo y aguilucho pálido en los campos de cereal del territorio. Esta iniciativa se activa coincidiendo con el inicio de la cosecha, momento en el que estas especies amenazadas crían en el suelo y son especialmente vulnerables.
Localizar los nidos de los aguiluchos
El programa, desarrollado por el Servicio de Patrimonio Natural del Departamento de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, tiene como objetivo localizar los nidos en zonas cerealistas de la Llanada, Montaña y Valles Alaveses, protegerlos y garantizar el desarrollo de los pollos.
Durante la campaña de 2024 se detectaron 26 nidos de aguilucho cenizo y 5 de aguilucho pálido, logrando proteger a 37 pollos de cenizo y 5 de pálido. Este año se espera mantener o mejorar esas cifras con la colaboración de los agricultores.
Cómo actuar si se encuentra un nido
La Diputación solicita la colaboración activa del sector agrícola. En caso de localizar un nido durante la siega, se recomienda:
- Evitar la manipulación directa de pollos o huevos.
- Dejar sin cosechar una superficie amplia alrededor del nido.
- Comunicar su ubicación cuanto antes en el teléfono habilitado: 689 23 12 11.
Una vez localizado un nido, se contactará con el titular de la parcela para consensuar las medidas de protección: colocación de cercados, retraso de la cosecha o reserva de parte de la finca sin segar hasta que los pollos alcancen la edad de vuelo.
Las compensaciones económicas
La Diputación Foral de Álava reconoce económicamente la implicación de los agricultores mediante:
- 50 € por nido detectado.
- 350 € por retraso de la cosecha.
- 550 € por reservar una hectárea sin cosechar.
El pasado año, la institución destinó más de 2.600 euros en compensaciones por estas acciones.
Una especie clave en el control biológico
El aguilucho cenizo (Circus pygargus), catalogado como Vulnerable, y el aguilucho pálido (Circus cyaneus), de Interés Especial, son fundamentales en el ecosistema agrícola. Nidifican en campos de cebada, avena y trigo, donde se alimentan de roedores e invertebrados que pueden afectar a los cultivos. Gracias a su actividad, contribuyen al control biológico de plagas y al equilibrio ecológico del territorio.
“Es fundamental la labor que desempeña el colectivo agricultor como colaborador imprescindible en la conservación de estas especies, y agradecemos su creciente implicación”, ha subrayado la diputada de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zárate.
Para más información y comunicación de hallazgos, se puede contactar con el teléfono de asistencia 689 23 12 11.
FOTOGRAFÍA: Diputación Foral de Álava


