EH Bildu, PNV, Geroa Bai, ERC, BNG, Compromís, Junts, Más Madrid, Agrupación Socialista Gomera y Eivissa i Formentera al Senat han registrado este viernes en el Senado una solicitud formal para retirar el busto de Manuel Fraga Iribarne situado en el pasillo de entrada al hemiciclo de la Cámara Alta. La iniciativa se ampara en la Ley de Memoria Democrática, en vigor desde octubre de 2022, que reconoce el derecho de las víctimas a la verdad y establece el deber institucional de preservar la memoria democrática, y está ligada a la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz.
En aquel momento, Manuel Fraga Iribarne ejercía como vicepresidente segundo del Gobierno para Asuntos del Interior y era el responsable político de las fuerzas de orden público. Los sumarios judiciales fueron sobreseídos por la jurisdicción militar y posteriores intentos de depurar responsabilidades no prosperaron, por lo que las responsabilidades políticas y civiles siguen sin esclarecerse.
La iniciativa también recuerda su etapa como ministro de Información y Turismo durante la dictadura franquista, entre 1962 y 1969.
Aquel 3 de marzo, cinco trabajadores murieron, tres esa misma jornada y otros dos días después, a causa de los disparos de la Policía Armada durante el desalojo de la iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio de Zaramaga, tras varias jornadas de huelga general.
La Ley de Memoria Democrática como fundamento
El texto registrado sostiene que una institución democrática no puede proyectar reconocimiento público sobre responsables políticos vinculados a episodios de represión ni normalizar símbolos que, a juicio de los firmantes, remiten a la impunidad.
EH Bildu considera que mantener un homenaje institucional a quien fue ministro franquista y responsable político del orden público en episodios de violencia del Estado resulta incompatible con el deber de memoria que deben asumir los poderes públicos.
Exigencia de investigación y apertura de archivos
En paralelo a esta iniciativa, EH Bildu ha reclamado al Gobierno español que reconozca el papel del Estado en la masacre del 3 de Marzo y dé tres pasos concretos: una investigación oficial exhaustiva, la apertura inmediata de los archivos aún cerrados y un reconocimiento público del papel del Estado en aquellos hechos.
FOTOGRAFÍA: EH Bildu



