Después de varios años de tramitación y en cumplimiento de uno de los principales proyectos de legislatura de su equipo de gobierno, el Ayuntamiento de Ribera Baja pondrá en marcha este año la primera comunidad energética creada por un consistorio alavés.
La alcaldesa, Mentxu Zamorano, el teniente de alcalde, Amado Martínez de Iturrate, y el resto del equipo de gobierno de la plataforma Ribera Baja Bizirik han presentado este martes en Ribabellosa el proyecto, que suma 84 contadores de particulares más una veintena municipales. Las placas se instalarán en edificios públicos y su coste se sufragará al 80% con subvenciones de los gobiernos vasco y español.
“Es un orgullo ser el primer ayuntamiento de Araba en impulsar una comunidad creada por el propio ayuntamiento”, ha explicado Martínez de Iturrate, quien ha señalado que el objetivo del proyecto es que «la energía llegue a todos y todo sea más participativo y económico».
La plataforma RBB se constituyó en buena medida como oposición a los diferentes proyectos de energías renovables planteados en el municipio. En ese sentido, el ahora teniente de alcalde –dimitió como primer edil el pasado mes de noviembre– ha explicado que «una de las primeras propuestas de la plataforma fue crear esta comunidad energética de autoconsumo y poner en marcha un proceso participativo con cuatro asambleas en un radio de dos kilómetros» como apuesta por una transición energética alternativa a las grandes infraestructuras.
Conflicto con la junta de Ribabellosa
Por otro lado, los ediles de RBB han reclamado que se le facilite al Ayuntamiento el preacuerdo alcanzado entre la Junta Administrativa de Ribabellosa y la empresa Solaria para el alquiler durante 25 años de 45 hectáreas de terreno comunal para la instalación de placas fotovoltaicas.
Martínez de Iturrate ha explicado que el Pleno municipal aprobó una moción que posicionaba al municipio contra la implantación de instalaciones de energías renovables en terrenos de alto valor agrícola, a la vista de que Solaria quería instalar el parque Zierbena Solar 2 en Ribera Baja.
La junta de Quintanilla de la Ribera rechazó también la habilitación de esta infraestructura, pero Ribabellosa cerró el citado preacuerdo que, dice el equipo de gobierno, se debe facilitar al Ayuntamiento y que aún no ha llegado al Consistorio, pese a que, según Martínez de Iturrate, el plazo para hacerlo vencía el 15 de diciembre. «Lo enviamos a la Comisión Vasca de Acceso a la Información Pública, pero a día de hoy no hemos recibido ninguna resolución. Esa información pública no se puede negar», ha señalado el teniente de alcalde.
Se da la circunstancia de que, tras las elecciones a concejos de noviembre, en Ribabellosa gobierna una nueva junta. Su actual presidente, David García Angulo, que también es concejal del PNV en el Ayuntamiento de Ribera Baja, asegura a ZUK que el concejo no ha recibido solicitud formal alguna del Ayuntamiento de que se le remita esa «pre-reserva» de suelo «con una fecha límite» que, dice, en todo caso, está colgada en el tablón de anuncios de la junta.
García Angulo subraya que la junta administrativa «es soberana», más allá de que el Consistorio se oponga a la entrada de Solaria en el concejo, y recuerda que la decisión de alquilar el suelo comunal fue adoptada por unanimidad. «Nuestro objetivo principal es el bien de nuestro municipio en todos los sentidos y para ello se toman decisiones que puedan dar a nuestro pueblo una mejor calidad de vida. En este caso, la propuesta realizada garantizaba la calidad de nuestro entorno y, con la repercusión económica, se pueden hacer muchas otras mejoras en nuestra infraestructura y servicios para toda la ciudadanía«, señala el presidente de la junta.
En ese sentido, asegura que la oferta económica «es muy beneficiosa para la Junta Administrativa y por lo tanto para el municipio de Ribabellosa».
Afirma además que los terrenos objeto del preacuerdo son fincas de labranza con bajo rendimiento agrario, que «la propuesta asegura que no se ocuparán cunetas, ribazos o terrenos fuera de las fincas indicadas», y que se garantiza el buen estado de los caminos de acceso durante la obra de instalación, así como una vez finalizada.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez



