La Diputación Foral de Álava situará la vivienda rural como eje estructural de su política territorial en 2026. Así lo ha explicado este viernes la diputada foral de Equilibrio Territorial y Ordenación del Territorio, Laura Pérez Borinaga, durante la presentación en Juntas Generales del proyecto de presupuesto de su departamento, que alcanzará los 379,5 millones de euros.
Motor de la política territorial
Pérez Borinaga ha subrayado que el equilibrio territorial “no se garantiza solo con infraestructuras o servicios, sino con población”, y que esta solo se fija en el territorio “si existe vivienda disponible y accesible”. Por ello, en 2026 la vivienda “deja de ser una línea más y pasa a convertirse en el eje principal”.
La nueva estrategia integral supera los 4 millones de euros e incluye ayudas a la rehabilitación de viviendas en el medio rural, el programa Araba(n) Bizi Bedi para entidades locales, los avales a la compra de vivienda para jóvenes y un programa de garantías al alquiler rural.
Las ayudas a la rehabilitación seguirán siendo una herramienta clave para mejorar conservación, habitabilidad y eficiencia energética, con convocatorias ejecutadas casi al 100 %.
Una estrategia demográfica más amplia
La diputada ha enmarcado esta apuesta en una visión global frente al reto demográfico: garantizar que vivir en el medio rural alavés sea “una opción real y con futuro”, con servicios de proximidad, movilidad, actividad económica y vida comunitaria.
En esta línea, la Diputación continuará impulsando los planes de revitalización de concejos, dotados de recursos para procesos comunitarios, cohesión social, relevo generacional y puesta en marcha de nuevos servicios locales.
También tendrán continuidad programas de atención y acompañamiento como Botika Etxean Eskura, la teleasistencia BetiOn y la red de multiservicios rurales, que acercan medicación, comercio y servicios básicos a población mayor, dependiente o con movilidad reducida.
Movilidad, servicios y financiación local
La movilidad será otro pilar fundamental. El presupuesto contempla ayudas al transporte intramunicipal, transporte escolar a piscinas y transporte no universitario, con el objetivo de garantizar el acceso a educación, deporte y servicios públicos sin necesidad de cambio de domicilio.
El Plan Foral de Obras y Servicios, las Iniciativas para el Fomento de las Relaciones Vecinales y las Ayudas a Obras Menores sumarán inversiones superiores a 43,7 millones en infraestructuras básicas del medio rural: redes de agua, alumbrado eficiente, equipamientos culturales y deportivos, y espacios de convivencia.
Aumento del FOFEL
El apoyo económico a las entidades locales aumenta de manera significativa. La Dirección de Equilibrio Territorial contará con 373,88 millones, casi 40 millones más que en 2025. El FOFEL sube hasta 318,58 millones, lo que eleva al 39,89 % la parte de recaudación foral destinada a financiar cuadrillas, ayuntamientos y concejos.
Urbanismo, digitalización y conectividad
La Diputación reforzará también la planificación urbanística municipal, con 200.000 euros en 2026 dentro de una convocatoria plurianual de 1,35 millones. A ello se añadirá una nueva línea para elaborar Planes de Vivienda Rural, con 50.000 euros el próximo año y 200.000 en 2027.
El proyecto Araba Digital se consolida como herramienta estructural de modernización administrativa, con más de 1,8 millones para extender sedes electrónicas, registros, gestores de expedientes y asistencia técnica en municipios pequeños y concejos.
Asimismo, se refuerzan medidas contra la brecha digital, con 22.000 euros dirigidos prioritariamente a personas mayores, y se impulsará la mejora de la conectividad rural, la extensión de banda ancha ultrarrápida y el despliegue del 5G en 69 estaciones base.
Información geográfica para la gestión local
GeoAraba, la plataforma de información geográfica de la Diputación, contará con más de 200.000 euros y créditos para ejercicios posteriores. Integra datos sobre residencias de mayores, viviendas comunitarias, Alavabus y transporte comarcal, y añadirá en 2026 un módulo con información catastral, caminos rurales y carreteras, facilitando la toma de decisiones municipales.
“Un presupuesto coherente y orientado al futuro”
Pérez Borinaga ha concluido que el presupuesto refuerza prioridades previas y consolida instrumentos estructurales en vivienda, financiación local, digitalización e infraestructuras.
FOTOGRAFÍA: Diputación Foral de Álava


