El Consejo de Gobierno Foral ha aprobado este martes las bases del programa Araba(n) Bizi Bedi, que abrirá una línea de subvenciones dirigida a ayuntamientos y concejos rurales de Álava para adquirir o rehabilitar viviendas destinadas al alquiler social o protegido. Esta medida, dotada con 3,95 millones de euros, forma parte del pacto presupuestario alcanzado para 2025 entre el Gobierno Foral y EH Bildu.
Vivienda digna contra el despoblamiento rural
El plan contempla que las entidades locales de municipios alaveses de menos de 20.000 habitantes puedan acceder a financiación pública para habilitar vivienda en alquiler que facilite el acceso a un hogar digno, especialmente en zonas rurales. El programa busca fijar población en el medio rural y facilitar el desarrollo de proyectos de vida, especialmente entre personas jóvenes.
Tres líneas para ampliar el parque de vivienda social
El plan Araba(n) Bizi Bedi se estructura en tres líneas de actuación:
- Compra de viviendas para su adjudicación en régimen de alquiler social y/o protegido.
- Rehabilitación de viviendas y alojamientos dotacionales para facilitar la emancipación juvenil mediante el alquiler.
- Rehabilitación de viviendas con destino a alquiler social y/o protegido.
Podrán beneficiarse todas las entidades locales del territorio que cumplan los requisitos y presenten proyectos viables dentro del plazo que se establecerá en la convocatoria.
Una inversión que crecerá hasta los 10,5 millones
El plan contempla su desarrollo progresivo hasta alcanzar una inversión total de 10,5 millones de euros en los próximos años, consolidando la colaboración entre la Diputación y los municipios rurales en materia de vivienda.
Desde EH Bildu, impulsora del programa, su portavoz Eva López de Arroyabe, ha celebrado la aprobación del plan y ha subrayado que “la vivienda debe considerarse un derecho básico, no un bien de mercado”. Asimismo, ha defendido que “este tipo de medidas permiten que las administraciones públicas lideren la respuesta al problema habitacional en Álava”.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


