Por inundación, por detonación, por desidia, por economía circular… Por muchas razones, a lo largo de los siglos Araba ha sufrido una importante pérdida de patrimonio arquitectónico que ya nunca vamos a poder recuperar, aunque gracias al trabajo de la Historiografía al menos la memoria de estos espacios no se ha perdido.
Efectivamente, ya no están, pero sabemos que estaban y cómo eran, y sobre estas joyas perdidas va a hablar este miércoles en el Bibat el arqueólogo y divulgador Ismael García-Gómez, autor del canal de YouTube Historias de Vitoria y Álava. Será a las 19.00 horas, con entrada libre hasta completar aforo, y en todo caso se puede reservar plaza en reservas@kalearte.com o el en teléfono 945 101 070.
En la zona rural
Los casos más paradigmáticos de esa pérdida de patrimonio son los conventos de Santo Domingo y San Francisco, en Gasteiz; y a ellos dedicará parte de la charla García-Gómez, pero también habrá un lugar para aquellos edificios de la zona rural alavesa de los que ya solo conservamos grabados, planos o viejas fotografías.
Ismael se centrará en estos casos en los que hay algún tipo de imagen para pasar de lo abstracto a lo concreto, «que nos permita hacernos una idea de cómo era», y poder trasladar a la gente a esa atmósfera, «hacer ese viaje en el tiempo». Profundizará además en las distintas maneras que tenemos los seres humanos de cargarnos nuestros tesoros materiales, pues en Álava ha desaparecido patrimonio tanto por dejadez como porque quedó sumergido bajo las aguas de Ullíbarri-Gamboa (la ermita de San Miguel de Axpe, en la imagen inferior), lo hicieron estallar en las Guerras Carlistas (el Castillo de Guevara, segunda foto interior), o se llevaron hasta la última piedra para reutilizarlas (imagen principal de la noticia, convento de San Andrés de Muga, cerca de Labastida). Incluso hubo una cueva, como el Montico de Charratu, en Albaina, que fue devorada por una cantera y de la que, al menos, conservamos los planos.

«Son ejemplos de construcciones totalmente perdidas, aunque esto de totalmente perdido siempre es muy relativo, porque como suelo decir y comentaré en la conferencia, la arqueología siempre da una segunda o tercera oportunidad al patrimonio. Aunque esté arruinado hasta el subsuelo, una buena excavación arqueológica puede aportarnos muchísima información sobre aquel patrimonio y de algún modo ayudarnos a recuperarlo», señala Ismael.

Este miércoles, el arqueólogo alavés tratará de «inspirar esa sensación de pérdida, que la gente tenga la imagen de lo que era y lo que ya no es, y por qué ya no está».
FOTOGRAFÍA: Photo Araba



