Laudio ha celebrado este sábado la tradicional visita a los mojones de Santa Ana, situados en el barrio de Areta, una costumbre que se remonta al siglo XVIII y que reafirma los límites territoriales entre el municipio alavés y la vecina localidad vizcaína de Arrankudiaga-Zollo. El acto ha contado con la presencia de representantes municipales de ambos lados de la muga.
Desde 1751
El origen de esta tradición se remonta a los conflictos por la propiedad de estos terrenos, que enfrentaron a ambas localidades durante años. Fue en 1751 cuando el Canciller Real de Valladolid puso fin a las disputas dictando la colocación de un mojón delimitador. Desde entonces, este hito es revisado anualmente por cargos públicos, que verifican que su posición no ha sido alterada.
Este año, Laudio ha estado representado por miembros del equipo de gobierno y de varios grupos municipales. Han acudido Iñigo Martínez, Nagore Gomara y Carmen Altuna, así como los concejales Maite Cortazar y Ander Añibarro (EAJ-PNV), Nerea González (Omnia) y Jorge Juez y Daniel Eulebres (PSE).
La actual alcaldesa de Laudio, Ainize Gastaka, y el alcalde de Arrankudiaga-Zollo, Txutxi Ariznabarreta, han encabezado el encuentro, manteniendo viva una costumbre que, más allá de su carácter simbólico, refuerza los vínculos institucionales y el respeto a la historia compartida de ambos municipios.
FOTOGRAFÍA: Áyuntamiento de Llodio


