El macroproyecto solar y la línea de alta tensión asociada impulsados por Solaria en Álava tendrían un «impacto crítico» sobre especies protegidas y espacios de alto valor ecológico, según las alegaciones técnicas presentadas por la asociación ecologista Gaden. La organización advierte de deficiencias graves en la evaluación ambiental y considera la iniciativa “ambientalmente inviable”.
Un estudio ambiental cuestionado
Las alegaciones, cuyo plazo de presentación acaba este jueves, señalan que el estudio de impacto ambiental presenta carencias relevantes, entre ellas la falta de integración de datos oficiales sobre zonas de nidificación de especies sensibles. Según Gaden, esta omisión impide una evaluación rigurosa y lleva a infraestimar el impacto real sobre especies como el alimoche, el milano real, el águila real o el aguilucho cenizo.
Más de 100 kilómetros de nueva línea eléctrica
El proyecto incluye una línea de alta tensión de más de 102 kilómetros y 332 apoyos. En un territorio que ya cuenta con cerca de 469 kilómetros de tendidos eléctricos, esta infraestructura, explica la asociación, elevaría la cifra por encima de los 570 kilómetros. Las alegaciones advierten de que esta acumulación de infraestructuras incrementa la fragmentación del territorio y genera impactos sinérgicos sobre la biodiversidad.
Impacto directo sobre especies amenazadas
El análisis técnico presentado por Gaden recoge afecciones significativas sobre estas especies protegidas:
- Alimoche: afectación a más del 50% de sus áreas críticas en Álava
- Milano real: impacto en zonas de reproducción y el 71% de los dormideros
- Aguilucho cenizo: afección al 36% de los nidos conocidos
- Águila real: impacto en territorios reproductores clave
- Elanio común: riesgo para su única pareja reproductora en Álava
Gaden sostiene que las medidas correctoras planteadas, como los salvapájaros, son insuficientes para evitar la mortalidad y la pérdida de hábitat.
Afección a espacios protegidos
El proyecto también afectaría directamente a espacios de la Red Natura 2000 como el ZEC del río Baias y el ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria. En el caso del Baias, las alegaciones advierten de una posible fragmentación irreversible del bosque de ribera, uno de los mejor conservados del territorio.
Críticas al modelo energético
Desde Gaden consideran que el proyecto responde a un modelo de implantación “desordenado”, que prioriza grandes infraestructuras frente a alternativas más equilibradas con el territorio. “La transición energética no puede hacerse a costa de la biodiversidad”, señalan desde la organización.
Solicitan paralizar el proyecto
Ante la magnitud de los impactos detectados, las alegaciones reclaman una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable, la revisión integral del proyecto, la exclusión de infraestructuras en zonas sensibles y una evaluación real de impactos acumulativos.
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