Araba Bizirik teme que el proyecto Solaria Zierbana Solar 2, previsto en Ribera Baja, siga adelante con el objetivo de suministrar electricidad a los centros de datos de Merlin Properties en Arasur utilizando la línea de evacuación de Ekienea. La plataforma plantea esta posibilidad después de que el Gobierno Vasco haya archivado las otras plantas vinculadas al macroproyecto energético de Solaria, mientras Zierbana Solar 2 continúa sin una resolución equivalente.
El colectivo deja claro que se trata por el momento de una hipótesis, pero considera que los últimos movimientos sobre el terreno la refuerzan. Según Araba Bizirik, propietarios de parcelas están recibiendo cartas de Solaria para prorrogar sus contratos durante un año y una empleada de la compañía estaría retomando contactos en el municipio.
Una planta de 49,9 MW proyectada en Ribera Baja
Solaria Zierbana Solar 2 es una planta fotovoltaica promovida por Solaria Eguzki Sorkuntza S.L. con una potencia prevista de 49,9 MW en Ribera Baja. El proyecto formaba parte de una propuesta energética de mayor tamaño planteada en Álava, compuesta inicialmente por 22 centrales fotovoltaicas y una línea de evacuación de unos 90 kilómetros hasta Zierbena.
Su información pública se anunció el 2 de mayo de 2024 junto a Solaria Zierbana 3, Solaria Zierbana 4 y la infraestructura de evacuación común. Los proyectos recibieron miles de alegaciones.
Solaria presentó en febrero de 2025 modificaciones de Zierbana Solar 2, 3 y 4. Los nuevos documentos volvieron a someterse a información pública entre junio y julio de ese año y recibieron nuevamente alegaciones.
Zierbana 3 y 4 fueron rechazadas
La situación administrativa comenzó a cambiar posteriormente. El Gobierno Vasco rechazó primero Zierbana 3 y posteriormente Zierbana 4. En julio fueron denegadas y archivadas las otras 19 plantas dependientes de la línea común de evacuación hasta Zierbena.
La plataforma señala como motivos la caducidad de los permisos de acceso y conexión y la ausencia de declaración de impacto ambiental. Sin embargo, sostiene que Zierbana Solar 2 permanece sin una resolución equivalente pese a que su fecha de conexión, según la información manejada por Araba Bizirik, venció el 30 de noviembre de 2025.
De ahí surge la pregunta que plantea ahora el colectivo: «¿qué está pasando con Solaria Zierbana Solar 2?»
Araba Bizirik apunta hacia la línea de Ekienea
La plataforma relaciona la situación de la planta con otro gran proyecto fotovoltaico previsto en Ribera Baja: Ekienea. Araba Bizirik plantea como hipótesis que Solaria pueda pretender utilizar su línea de evacuación, una infraestructura de aproximadamente 17 kilómetros y 132 kV hasta el nudo de Puentelarrá, en lugar de la línea originalmente planteada hacia Zierbena.
Denuncias sobre contactos para la línea de Ekienea
Araba Bizirik asegura también haber recibido testimonios de vecinos sobre contactos relacionados con los terrenos por los que debería discurrir la línea de evacuación de Ekienea.
Según la plataforma, representantes vinculados al EVE e Iberdrola estarían contactando con propietarios de parcelas donde se proyectan las torres eléctricas y advirtiéndoles de la posibilidad de recurrir a la expropiación si la infraestructura obtiene la correspondiente declaración de interés general.
Tres proyectos fotovoltaicos en cuatro kilómetros
La plataforma amplía sus críticas al impacto acumulado de los proyectos energéticos previstos en Ribera Baja. Según expone, en una distancia de aproximadamente cuatro kilómetros en línea recta existen tres centrales fotovoltaicas proyectadas que se sumarían a Ekian, una de las grandes instalaciones solares existentes en Euskadi.
Araba Bizirik alerta de los efectos acumulativos que, a su juicio, tendría esta concentración de instalaciones y menciona específicamente el posible efecto de isla de calor.
Ekienea y los centros de datos de Arasur
Una parte central de las críticas del colectivo se dirige a Ekienea, proyecto impulsado por EVE, Diputación Foral de Álava, Iberdrola y Krean. Araba Bizirik señala que Ekienea ocupará unas 200 hectáreas y cuestiona el destino final de la electricidad generada después del acuerdo anunciado para suministrar energía a Merlin Properties.
La plataforma cifra en 2.628 GWh anuales el consumo que alcanzarían los centros de datos de hiperescala de Arasur si se ejecutase una segunda fase con otros tres edificios y sostiene que equivaldría al consumo eléctrico del conjunto de Álava.
Sobre esta base, Araba Bizirik cuestiona que las instalaciones energéticas vinculadas a este desarrollo puedan recibir la consideración de interés general cuando, según su interpretación, parte de la producción estaría destinada a una compañía privada.
FOTOGRAFÍA: Araba Bizrik



