El colectivo de UAGA dio por finalizadas el 22 de diciembre las entregas de la última campaña de remolacha en Azucarera. La cosecha ha estado condicionada por restricciones en los tratamientos, ataques de pulgones y condiciones meteorológicas adversas, factores que han provocado rendimientos desiguales entre explotaciones.
Primavera húmeda y calor extremo en verano
La campaña arrancó con serias dificultades para la preparación del suelo, consecuencia de una primavera especialmente húmeda. A ello se sumaron, ya en verano, semanas de calor intenso tanto diurno como nocturno durante agosto, que terminaron de lastrar el potencial productivo del cultivo.
Como resultado, los rendimientos se situaron en una media de 92,5 toneladas por hectárea, una cifra que refleja la irregularidad del año agrícola. No obstante, desde el colectivo destacan un dato positivo: la alta polaridad alcanzada, con una media de 18,6º, por encima de campañas anteriores.
Malestar del sector por la estrategia de ABF Sugar
Pese a estos indicadores, UAGA califica la campaña como “amarga” por la decisión estratégica de ABF Sugar, grupo propietario de Azucarera, de priorizar la importación de caña de azúcar frente a la remolacha producida en el territorio. El colectivo denuncia que esta apuesta deja en una situación de incertidumbre a los cultivadores y debilita al sector remolachero, con impacto directo en las explotaciones y en la economía rural alavesa.
UAGA denuncia que esta orientación empresarial ignora al tejido agrario local y pone en riesgo la viabilidad futura del cultivo de remolacha en Álava, y reclama un mayor compromiso con la producción del territorio.
FOTOGRAFÍA: Txus Díez


