Las organizaciones ecologistas Hontza y GADEN han reclamado a la Diputación Foral de Álava la aprobación de una estrategia de prevención de incendios forestales basada en la planificación del territorio y la reducción del riesgo antes de que se produzcan los fuegos. Entre las principales propuestas destaca la creación de anillos verdes de protección alrededor de los pueblos alaveses, inspirados en el modelo desarrollado en Vitoria-Gasteiz, con el objetivo de dificultar la propagación de los incendios hacia las zonas habitadas y mejorar la seguridad de la población.
La prevención debe empezar antes del incendio
Las organizaciones consideran que la lucha contra los incendios no puede centrarse únicamente en reforzar los medios de extinción cuando el fuego ya se ha declarado. A su juicio, la prioridad debe ser reducir las posibilidades de que los incendios lleguen a producirse y limitar su propagación mediante una mejor planificación de la interfaz entre los núcleos habitados, las zonas agrícolas y los espacios forestales.
Recuerdan que, según datos del Gobierno Vasco, entre el 70 % y el 85 % de los incendios registrados en Euskadi tienen origen humano, ya sea por acciones intencionadas o por negligencias relacionadas con quemas agrícolas, trabajos forestales u otras actividades.
Por ello, proponen reforzar la regulación, la vigilancia y el control de las actividades de mayor riesgo, especialmente durante los periodos de altas temperaturas, además de fomentar alternativas a las quemas de restos vegetales y matorral.
Franjas de protección adaptadas a cada pueblo
Hontza y GADEN plantean la creación de franjas de seguridad alrededor de los pueblos, los espacios naturales y las masas forestales. Su anchura debería establecerse mediante criterios técnicos, teniendo en cuenta factores como la pendiente del terreno, la continuidad de la vegetación, los usos agrícolas y forestales, la meteorología o la accesibilidad para los servicios de extinción.
En las zonas con mayor riesgo, estas áreas de protección podrían alcanzar o superar los 200 metros, mientras que en otros lugares podrían ser de menor tamaño en función de las características del terreno.
Las organizaciones subrayan que estas franjas no tendrían por qué ser espacios desprovistos de vegetación, sino que podrían combinar zonas verdes, parcelas agrícolas bien gestionadas, caminos, áreas de baja carga de combustible y arbolado autóctono, creando discontinuidades que dificulten el avance del fuego.
Llevar el modelo del Anillo Verde a los pueblos alaveses
Uno de los ejes de la propuesta consiste en trasladar a los núcleos rurales el concepto del Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz. Hontza y GADEN defienden que cada pueblo disponga de un perímetro verde de protección, formado por jardines, zonas verdes, cultivos adecuadamente gestionados y arbolado autóctono.
Además de actuar como barrera frente a los incendios, estos espacios contribuirían a mejorar la calidad ambiental, proporcionar sombra y mejorar la integración paisajística de los núcleos rurales. Las organizaciones consideran que el ejemplo de Vitoria-Gasteiz demuestra que es posible crear una separación eficaz entre las viviendas y las superficies agrícolas, un modelo que, adaptado a las características de cada municipio, podría extenderse a numerosos pueblos de Álava.
FOTOGRAFÍA: Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz


