“Los pequeños también somos capaces de hacer cosas grandes”

La asociación Oncovida inaugura un local para que las y los pacientes oncológicos de Dulantzi puedan mejorar su calidad de vida con seguridad. El trabajo en común del Ayuntamiento, Fundación Vital, Euneiz y las doctoras del centro de salud de la localidad ha hecho posible la nueva infraestructura
Homenaje a Juanjo Alburquerque con las personas participantes en el proyecto Oncovida Dulantzi

Homenaje a Juanjo Alburquerque durante el acto de Oncovida Dulantzi.

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Txus Díez

Periodista y fotógrafo. Fundador de ZUK
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4 de noviembre de 2026 a las 17:32

Si algo se respiraba este miércoles en Alegría-Dulantzi era orgullo. Orgullo del bueno, del que surge cuando se consigue un objetivo noble y ambicioso gracias al trabajo en común de muchas personas y agentes. Ese objetivo es el local de Oncovida-Onkobizitza Dulantzi, la asociación de pacientes oncológicos del municipio, un espacio que surge como un gimnasio específico para estas personas, un espacio seguro en el que mejorar su calidad de vida física, pero también la emocional, porque el local de la calle San Blas es un lugar en el que se comparten inquietudes, esperanzas y consejos.

 

La instalación lleva ya un año en marcha, pero este miércoles se ha firmado el convenio que le da carta de naturaleza y garantiza su continuidad en el tiempo. Ha sido un acto emotivo, alegre, en el que se ha recordado cómo se gestó esta infraestructura que evita que los pacientes del centro de salud de Dulantzi, que provienen de la propia Alegría, de Iruraiz-Gauna, San Millán, Elburgo y de Barrundia, tengan que ir a Vitoria a realizar el ejercicio pautado que tanto bien les hace a la hora de afrontar sus tratamientos.

 

Los pilares del proyecto

En abril de 2025, los vecinos de la zona que realizaban estas terapias en Gasteiz con la Asociación Contra el Cáncer de Álava acudieron Ayuntamiento de Alegría para pedir que la actividad se trasladara a su pueblo. El técnico de Deportes, Juanjo Alburquerque, recogió el guante y se entregó a la tarea de coordinar a la Fundación Vital, que ha financiado buena aparte de la inversión; a la Fundación de la Universidad Euneiz, cuyos especialistas preparan y personalizan los ejercicios; y a las doctoras de Atención Primaria de Dulantzi que siguen a las y los pacientes.

Lo que nació como “una prueba”, ha explicado Juanjo, ha cumplido ya un año de vida, cuenta con tres grupos de usuarios de treinta personas y un presupuesto de 29.000 euros para el año que viene, y de no menos de 25.000 en 2028. Todo ello después de una inversión inicial, este año, de 40.000 euros para equipar el gimnasio. Además hay un espacio multiusos y cocina.

 

Juanjo, que ha recibido un homenaje-encerrona, de esos que se hacen sin avisar, se jubila en unos días con este logro colectivo que él ha coordinado como colofón a su carrera. Este miércoles no podía ocultar su emoción. “Se ha creado un gran vínculo entre las personas que participan en el programa, hasta el punto de que se creó una asociación”, recordaba el responsable municipal.

 

Una comunidad viva

La importancia de ese vínculo la ha subrayado también la directora de Vital Fundazioa, Arantxa Ibáñez de Opacua, quien ha señalado en ese sentido “lo que implica tener un lugar de encuentro como este”, más allá del ejercicio, para dar y encontrar apoyo y compañía. La simiente para lograrlo, en todo caso, era buena. “Cuando vas a los sitios es cuando ves lo que son realmente los proyectos, y aquí hay un tejido que en otros sitios no se ve, esas redes hacen que funcionen las comunidades”, ha explicado.

 

Por su parte, al ver que, tras todos estos meses de trabajo, y gracias al trabajo de tanta gente, este espacio es una realidad con futuro, uno de sus primeros promotores se sentía “abrumado de ver que en año y medio estemos así”. Eduardo Fernández, vicepresidente de Onkobizitza, ha agradecido el entusiasmo con el que el Ayuntamiento se volcó con la propuesta, del que han recibido “toda la ayuda posible”, y el respaldo prestado en este tiempo por instituciones y hasta por el comercio de Alegría.

 

 

Un espacio seguro

En el gimnasio estas personas pueden hacer ejercicio sin temor a sufrir infecciones derivadas de la inmunodepresión, un ejercicio que, está demostrado, trae consigo importantes beneficios para estas personas. Así lo ha explicado Aitor Coca, doctor en Fisiología y profesor en Euneiz, quien ha explicado que el entrenamiento, tanto aeróbico como de fuerza, se divide en bloques de doce semanas diseñados en la universidad, y cuyos resultados servirán para posteriores investigaciones. Coca, además, ha lanzado un reto: “Este modelo tiene que ser exportable a toda Álava”, ha aseverado.

 

Dulantzi, al menos, ya lo ha conseguido. Como ha señalado el alcalde, Joseba Koldo Garitagotia, Gari, el programa de Oncovida “es un proyecto de un pueblo pequeñito; pero que va a tener grandes resultados. Los pequeños también somos capaces de hacer grandes cosas”.

 

En el acto, conducido por la concejala Iratxe Gómez Casado, el primer edil ha agradecido su labor a “a todos los que habéis puesto vuestro granito de arena”, y especialmente a Juanjo Alburquerque y a los ediles Iker Gastaminza e Izaskun Isasbiribil.

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Txus Díez

Periodista y fotógrafo. Fundador de ZUK

4 de noviembre de 2026 a las 17:32