El Ayuntamiento de Labastida ha decidido mantener la fecha prevista de cierre de las piscinas municipales y no prolongar su apertura durante septiembre. La decisión llega después de las peticiones realizadas por algunos vecinos y vecinas para ampliar la temporada hasta el 15 o incluso el 30 de septiembre.
El Consistorio justifica su decisión principalmente por la situación de escasez de agua en Rioja Alavesa, aunque también señala el coste económico que supondría mantener las instalaciones en funcionamiento.
La piscina municipal tiene un volumen aproximado de 1,1 millones de litros de agua y, según explica el Ayuntamiento, la normativa sanitaria obliga a renovar diariamente como mínimo el 5 % del volumen del vaso.
Esto supone incorporar cada día aproximadamente 55.000 litros de agua nueva procedente de la red.
1,65 millones de litros si abre todo septiembre
Mantener las piscinas abiertas durante otros cinco días exigiría 275.000 litros adicionales. Diez días elevarían el consumo a 550.000 litros y prolongar la temporada hasta el 15 de septiembre supondría utilizar otros 825.000 litros. Si las instalaciones permanecieran abiertas hasta el 30 de septiembre, serían necesarios 1,65 millones de litros adicionales de agua potable únicamente para cumplir con la renovación obligatoria.
El Ayuntamiento considera este consumo especialmente relevante ante la situación que atraviesa Rioja Alavesa.
El Consorcio de Aguas de Rioja Alavesa comunicó el pasado 18 de agosto a los ayuntamientos la situación de sequía y la reducción de los recursos disponibles. Según recoge el documento municipal, el organismo señaló que el llenado y mantenimiento de piscinas, junto a otros usos recreativos o no esenciales, estaba provocando una demanda de agua superior a la disponibilidad existente.
El Consorcio pidió adaptar la demanda a los recursos disponibles, priorizar los usos esenciales y hacer un uso responsable del agua. «Entendemos que debe resultar plenamente comprensible que el Ayuntamiento no considere responsable destinar 55.000 litros diarios de agua potable de la red a prolongar la temporada de baño durante septiembre», señala el Consistorio.
Más de 1.400 euros por cada día adicional
A la cuestión del agua se suma el coste económico. El Ayuntamiento calcula que mantener las piscinas abiertas supone un coste directo mínimo de 1.407,97 euros por cada día adicional. La mayor partida corresponde al socorrismo y control de accesos. Tres socorristas durante nueve horas y una persona en recepción durante el mismo periodo suponen 1.040,86 euros diarios, a los que se añaden 218,58 euros de IVA.
La renovación diaria de los 55.000 litros tiene un coste estimado de 41,25 euros y la limpieza de las instalaciones, con una persona durante seis horas, otros 107,28 euros. Estos cálculos no incluyen otros gastos como electricidad, productos químicos para el tratamiento del agua, mantenimiento, duchas, aseos, limpiezas adicionales o posibles averías.
De esta forma, cinco días adicionales supondrían un mínimo de 7.039,85 euros; diez días, 14.079,70 euros; y mantener las piscinas hasta el 15 de septiembre elevaría el coste hasta 21.119,55 euros. Abrir durante todo septiembre supondría un desembolso mínimo estimado de 42.239,10 euros.
El Ayuntamiento mantiene la fecha de cierre
El Ayuntamiento reconoce que las condiciones meteorológicas favorables pueden generar interés por prolongar la temporada de baño, pero considera prioritario garantizar el abastecimiento para los usos esenciales y domésticos.
Por ello, teniendo en cuenta conjuntamente el consumo de agua, el coste económico y las recomendaciones de ahorro trasladadas por el Consorcio de Aguas de Rioja Alavesa, el Consistorio ha decidido mantener la fecha prevista de cierre de las piscinas municipales de Labastida y no ampliar su apertura durante septiembre.
FOTOGRAFÍA: Ayuntamiento de Labastida
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