Laguardia se convertirá en un banco de pruebas para desarrollar y evaluar nuevas respuestas frente a la soledad no deseada en el medio rural, con el objetivo de que la experiencia pueda trasladarse posteriormente a otros municipios de Rioja Alavesa y Euskadi.
El Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Laguardia han presentado este lunes la nueva fase de Biasteri Zurekin–Laguardia Contigo, un proyecto comunitario dirigido a acompañar a personas en situación de fragilidad social, fortalecer las redes locales y prevenir situaciones de aislamiento.
La iniciativa da continuidad a una experiencia piloto desarrollada anteriormente en el municipio y avanzará ahora hacia la creación de un modelo comunitario estable, evaluable y transferible. Entre junio y diciembre se combinarán actuaciones individualizadas con actividades colectivas y se pondrá en marcha un nuevo espacio de encuentro intergeneracional.
«Queremos que Laguardia sea un referente, pero no una excepción. Queremos convertir lo aprendido aquí en conocimiento útil para Rioja Alavesa y para otros municipios de Euskadi», ha señalado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa.
La experiencia piloto realizó alrededor de 50 valoraciones
Biasteri Zurekin–Laguardia Contigo nació en el marco de Transis Lab 1, un proyecto europeo de innovación social centrado en la longevidad y la fragilidad en las zonas rurales.
La iniciativa impulsó seis experiencias piloto en Euskadi, Navarra, Nueva Aquitania y Occitania para mejorar la coordinación entre los recursos sociales y sanitarios y la calidad de vida de las personas mayores.
En Laguardia, la primera fase permitió reunir en torno al proyecto al Ayuntamiento, los servicios sociales y sanitarios, asociaciones y otros agentes comunitarios del municipio y de Rioja Alavesa.
Durante esta experiencia se realizaron alrededor de 50 valoraciones de personas mayores para conocer su situación y detectar sus necesidades. También se habilitaron espacios participativos y se desarrollaron actividades relacionadas con el ejercicio físico, la memoria, el bienestar emocional, la digitalización, la salud y la participación comunitaria.
La nueva etapa busca consolidar este trabajo y determinar qué elementos pueden ser reproducidos en otras localidades rurales.
Una conectora comunitaria coordinará el proyecto
Para desarrollar esta nueva fase, la Dirección de Diversidad, Convivencia y Solidaridad Intergeneracional ha contratado, a través de Home Care Lab, cooperativa perteneciente al Grupo SSI, la figura de una conectora comunitaria.
Su función será impulsar y coordinar el proceso en Laguardia, colaborar con los recursos existentes y favorecer la conexión entre las personas que puedan encontrarse en situaciones de aislamiento y las redes sociales, sanitarias y comunitarias del municipio.
La asistencia técnica incluirá también la coordinación y gestión del proyecto, la intervención comunitaria, la dinamización del nuevo espacio de encuentro y la evaluación de los resultados.
Acompañamiento individual para ampliar las redes sociales
Entre junio y diciembre continuará la identificación y el acompañamiento de personas que quieran ampliar su red social y participar más activamente en la vida comunitaria.
Las actuaciones incluyen visitas personales, seguimiento telefónico, participación en actividades comunitarias y conexión con los servicios sociales y sanitarios existentes.
El proyecto buscará además identificar a referentes vecinales y redes informales que puedan contribuir a detectar situaciones de aislamiento, acompañar a las personas y facilitar su participación en la vida del municipio. «En nuestros pueblos sabemos que la cercanía es una fortaleza, pero también debemos estar atentos a aquellas personas que pueden ir quedándose al margen de la vida comunitaria«, ha señalado el alcalde de Laguardia, Raúl García Ezquerro.
A su juicio, la respuesta debe ser colectiva: «Detectar, escuchar, acompañar y facilitar que cada persona vuelva a sentirse parte activa de Laguardia».
De los paseos saludables al cine comunitario
El acompañamiento individual se completará con un programa de actividades colectivas dirigidas a fomentar las relaciones sociales y la participación.
Entre las propuestas previstas se encuentran el ejercicio físico adaptado, talleres de memoria y uso del teléfono móvil, charlas sobre salud, actividades culturales y musicales, paseos saludables, cine comunitario, encuentros interculturales y acciones relacionadas con el bienestar emocional.
La intervención no estará dirigida exclusivamente a las personas mayores. El programa incorporará una perspectiva intergeneracional y de ciclo vital al considerar que la soledad no deseada puede aparecer en diferentes etapas de la vida. Según datos de Eustat correspondientes a 2025, Laguardia cuenta con 1.544 habitantes. De ellos, 244 tienen entre 0 y 19 años, 933 se encuentran en la franja de 20 a 64 años y 367 tienen 65 años o más, cerca de una cuarta parte de la población.
Un nuevo espacio de encuentro intergeneracional en Laguardia
Una de las principales novedades será la creación y dinamización de un espacio de encuentro intergeneracional, cuyo diseño contará con la participación de las propias personas usuarias. El objetivo es que sea un entorno accesible y acogedor en el que personas de diferentes edades y procedencias puedan relacionarse, compartir conocimientos y participar en actividades.
El proyecto plantea este recurso no solo como un espacio físico, sino como una herramienta para generar relaciones, confianza y corresponsabilidad entre la ciudadanía.
Para Melgosa, las políticas frente a la soledad no deseada deben aprovechar precisamente las características propias de los pueblos. «El medio rural no debe contemplarse únicamente desde sus dificultades, sino desde su enorme capacidad para crear comunidad, innovar y cuidar», ha defendido la consejera, quien considera que las respuestas deben construirse desde el propio territorio y no limitarse a trasladar modelos diseñados desde una perspectiva urbana.
Un modelo nacido en Rioja Alavesa para otros municipios rurales
La experiencia de Laguardia será evaluada mediante indicadores cualitativos y cuantitativos para determinar qué actuaciones funcionan, en qué condiciones pueden desarrollarse y qué dificultades plantea su implantación.
Los resultados se recogerán en un documento técnico con orientaciones prácticas para facilitar la transferencia del modelo a municipios con características similares.
También se celebrará una jornada dirigida a responsables políticos y técnicos de los municipios de Rioja Alavesa, con participación de integrantes del grupo motor y personas vinculadas directamente a la experiencia. El objetivo final es que el trabajo desarrollado en Laguardia pueda servir como referencia para diseñar políticas contra la soledad no deseada adaptadas específicamente al medio rural.
«Laguardia va a ayudarnos a demostrar que la innovación social también nace en los pueblos», ha concluido Melgosa.
FOTOGRAFÍA: Irekia


